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SUSCRIBITELa celebración incluyó la participación de distintos credos; entre ellos un representante ortodoxo, un rabino, un sheij, un anglicano y un pastor evangélico.
En su homilía, Poli citó versos del escritor argentino Jorge Luis Borges escritos en 1966, que señalaban que "nadie es la Patria, pero la Patria somos todos" y se refirió también a la "responsabilidad del bien común" de los gobernantes.
Luego de leer el texto del evangelio de San Juan que relata el lavatorio de los pies que Jesús hizo con sus apóstoles, que representa el servicio al prójimo, el arzobispo porteño destacó el lugar de los pobres y los que "se caen del sistema" y señaló que "hay que mirarlos desde abajo, y no desde arriba".
"Imitar a Dios misericordioso es inclinarse ante los pobres, mirarlos desde abajo, no desde arriba. Es atender a los que no tienen voz, los que se caen del sistema, los pequeños privilegiados de Dios. Todo lo que hagamos por ellos a Él se lo hacemos, y Dios no se deja ganar en generosidad", aseveró.
En su mensaje ante las nuevas autoridades, Poli también se refirió a dos "hechos venturosos" ligados a este "nuevo tiempo para los argentinos" y mencionó el jubileo de la misericordia convocado por el papa Francisco, y los próximos festejos en el país por el Bicentenario de la Independencia.
Por último, hablaron los representantes de los demás credos, quien coincidieron en destacar la "necesidad de reconciliación del pueblo" y pidieron "sabiduría y fortaleza" para las nuevas autoridades.
Entre ellos, el rabino Abraham Skorka -amigo personal del papa Francisco- pidió a las nuevas autoridades que "las necesidades del pueblo sean su preocupación" y que tengan "humildad y capacidad de diálogo", y los exhortó a que "sirvan al pueblo y no se sirvan" del cargo para el cual fueron elegidos.
