Amesetamiento”, fue el término que eligió Pino Solanas para referirse al impacto de los rumores de una alianza con el Pro y que derivó en el desplante de Elisa Carrió en plena presentación de los candidatos porteños del Frente Amplio Unen, a mediados del mes pasado. Pero no sólo pasos de comedia provoca ese estado de situación por el que hoy parece atravesar esta fuerza, que busca instalarse como la opción no peronista para 2015. La falta de despegue que marcan las encuestas comenzó a provocar cabildeos en algunos de los virtuales presidenciables del espacio, como es el caso de Hermes Binner. Planillas en mano, el socialista observa que no logra achicar la ventaja que Julio Cobos le lleva como el candidato mejor posicionado. A su vez, soslaya que los últimos traspiés de la gestión socialista en Santa Fe pueden poner en riesgo el triunfo de su delfín, el senador provincial Miguel Lifschitz, como futuro gobernador. Por eso dentro del partido de la rosa comenzaron a surgir voces que esbozan la posibilidad de que Binner se baje de la carrera presidencial y se presente nuevamente como gobernador para garantizar la continuidad del socialismo en Santa Fe. Poco afecto a tomar decisiones apresuradas, por ahora Binner sigue recorriendo el país con el traje presidenciable pero no deja de ponerle el ojo a lo que sucede en su terruño.
"Lifschitz mide bien en las encuestas y la gente tiene un buen recuerdo de su gestión como intendente de Rosario”, asegura a Veintitrés un operador socialista. "Hay sólo dos factores que pueden cambiar esa tendencia: que (Miguel) Del Sel recupere la buena imagen que perdió en el último año y que todo el peronismo logre encolumnarse detrás de un solo candidato. Pero sinceramente, veo poco probable que se produzca alguno de esos dos fenómenos”, completa el socialista.
Por lo pronto, el candidato del Pro Miguel del Sel ya avisó que renunciará a su banca de diputado nacional para dedicarse exclusivamente a la campaña electoral. "Hay mucha gente que vive de la política y eso no me parece bien”, sostuvo el ex Midachi, al argumentar su decisión de abandonar el cargo por el que fue elegido hace menos de un año y, de paso, hacer culto de su discurso antipolítico. En el macrismo se ilusionan y aseguran que cosechando 200.000 votos más que en la última elección que lo llevó al Congreso, Del Sel se asegura la gobernación. Por eso creen que aprovechando el alto grado de conocimiento que le otorgó su carrera humorística y recorriendo palmo a palmo la provincia, puede llegar a ese objetivo.
Por el lado del peronismo, la fragmentación que presenta en su versión santafesina hace difícil aglutinar a todos sus referentes bajo un mismo paraguas. Los dirigentes con mejor intención de voto son la ex vicegobernadora María Eugenia Bielsa y el ex intendente de Rafaela Omar Perotti. Aquellos que trabajan por la unidad se entusiasman con una fórmula que contenga a ambos. "Son complementarios, María Eugenia suma votos en Rosario y Perotti en el norte de la provincia”, sostiene un diputado provincial abocado a tener un puente entre los dos dirigentes. Otro dato que alienta a los que pugnan por la unidad del peronismo tiene que ver con la decisión del senador Carlos Reutemann de no sumarse por el momento al Frente Renovador. Semanas atrás, Sergio Massa pasó por la ciudad y acusó el desaire del ex gobernador que no sólo rehuyó a la foto conjunta sino que declaró: "Quiero privilegiar la unidad del peronismo por sobre cualquier candidatura nacional”.
Con estos dos peligros latentes, los sondeos que circulan por los despachos oficiales tampoco muestran el camino allanado para los socialistas. En una encuesta difundida esta semana por la consultora rosarina Andrés Mautone y Asociados, Bielsa aparece como la mejor posicionada con el 17,2%, seguida de cerca por Lifschitz con el 16,8%. Más abajo aparecen Del Sel con el 9,4%, el radical Mario Barletta con el 5,4%, y Perotti con el 3,4%. Claro que juntando a los dos candidatos del Frente Progresista (Lifschitz y Barletta) suman más que los dos del peronismo, Bielsa y Perotti. Esa es la cuenta que hacen en el redil socialista.
La consultora también relevó la intención de voto de los santafesinos para las presidenciales y los resultados no son alentadores para Binner. Si bien sigue figurando como el mejor posicionado, la tendencia es a la baja. El precandidato socialista llega al 17,2% de los votos, seguido por Scioli con el 12,8% y Macri con el 11,1%. En marzo de este año, la intención de voto a presidente de los santafesinos para Binner arañaba el 30% y en julio cayó al 18,3%. Antes de la última medición se dio la denuncia de la religiosa Martha Pelloni, quien acusó al ginecólogo Dante Binner –hermano del ex gobernador– de estar involucrado en el tráfico de bebés. Otro hecho que puede tener un efecto negativo en las encuestas es el reciente escándalo que involucró al hijo del coordinador de Gabinete de la intendencia de Rosario, Néstor Trigueros, con el facilitamiento de la prostitución y terminó con su eyección del cargo por parte de la intendenta Mónica Fein.
Con todo, en el socialismo siguen creyendo que el mejor capital político que pueden mostrar ante la sociedad es presentarse como un partido no personalista y que así como en 2007 llegaron a la gobernación con Binner y en el 2011 con Antonio Bonfatti, en el 2015 lo harán con Lifschitz. De todos modos, Binner no deja de ser un as en la manga que no dudarán en jugar si la partida se pone cuesta arriba.