Olga, la dueña del templo umbanda donde supuestamente ocurrieron los hechos, y madre de "Toto", el único menor detenido acusado de "homicidio agravado", aseguró que "es una bendición de Dios que hayan encontrado a su hija, porque ahora podrán darle cristiana sepultura".
La mujer ratificó las declaraciones que venía expresando los últimos días, al aclarar que en esa casa no se produjo ninguna fiesta, como habían afirmado los testigos. Según explicó, la noche en que Melina supuestamente fue muerta a golpes, su hijo y los amigos "se juntaron a jugar a los jueguitos".
"El templo se comunica con mi casa", explicó la mujer en declaraciones a Canal 26 tras conocerse la noticia de la aparición del cuerpo de Melina Romero en un predio de José León Suárez, a la vez que afirmó que aclaró que en caso de haberse realizado una fiesta "algún vecino hubiera escuchado algo, o nosotros mismos, que no escuchamos nada".
Para Olga, "no hay forma de que haya una persona encerrada ahí y que nadie la escuche", y recordó que la noche en que se produjo la desaparición de Melina, en el inmueble estaban "mi marido, mi primo y mis otras dos hijas", además de los amigos de "Toto".
"Se juntaban al menos una vez por semana, a amasar pizzas, a comer, a jugar con los jueguitos", afirmó, y confesó: "Yo no estoy encubriendo a nadie, y todos los amigos de mi hijo ya fueron a declarar", y respecto del allanamiento que tuvo lugar allí aseguró: "El día que vinieron a revisar mi casa no tuve ningún problema en que miren lo que quieran".
Sobre las fiestas umbandas que allí tenían lugar y los hechos que ocurrían ahí, afirmó que "la gente habla porque es ignorante, no conocen nada".
Fuente: Infobae