Hace algunos días, los medios se hicieron eco de la página de Facebook "Me pasó en un telo" - y su correspondiente versión en Twitter -, que recopila las anécdotas más desopilantes de la gente que visita los los albergues transitorios: cuestiones de tamaño, cosas que se escuchan desde la habitación de al lado, maratones sexuales y todo tipo de situaciones llegan de manera anónima - los usuarios sólo dejan su primer nombre o apodo - para hacer reír a todos.
"Pagó ella"; "fui con un sordo y la radio le provocaba acople en el audífono"; "Éramos dos rockeros de trampa, con sentimientos de culpa. Cuando entramos a la habitación sonaba Ricardo Montaner. Irremable"; "Estabamos c... a full con música de fondo y empezó a sonar el himno, me la bajó mal"; "Me quedé dormida y cuando desperté él estaba tomando una birra, escuchando a Shakira a los lagrimones". Estos son algunos ejemplos de los bizarros mensajes que los usuarios publican a través del escritor Sebastián Defeo y la abogada Cecilia López, que crearon el sitio.