El Gobierno nombró hoy a Eduardo Valdés como nuevo embajador en el Vaticano, en reemplazo de Juan Pablo Cafiero, informó hoy la Cancillería. Valdés, ex jefe de Gabinete de la Cancillería, mantiene una estrecha relación con el papa Francisco y en los últimos meses ofició de nexo entre el pontifice y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
El Ministerio de Relaciones Exteriores que conduce Héctor Timerman recordó que Valdés es abogado recibido en la Universidad de Buenos Aires y tiene Maestrías en Relaciones Internacionales de la Universidad de Murcia y Georgetown. Antes de ser nombrado Embajador, desarrolló numerosas funciones en el ámbito público y privado. Valdés también fue Jefe de Gabinete de la Cancillería entre 2003 y 2004.
Además, fue profesor de Planificación Logística en la Universidad de Lanús; Secretario General del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires entre 1989 y 1990, Consejero Vecinal de la Ciudad de Buenos Aires en 1991, Convencional Nacional Constituyente en 1994, Director y fundador de la Escuela Nacional de Gobierno del Instituto Nacional de la Administración Pública entre 1995 y 1998, Diputado por la Ciudad de Buenos Aires de 2000 a 2003, Presidente del Bloque de Diputados de la Ciudad por el Frente Justicialista entre 2000 y 2003.
Según destaca la Cancillería, el dirigente peronista también fue condecorado por el Gobierno de la República de Chile con la Orden de Bernardo O'Higgins en 2004 y por el Gobierno de la República Federativa del Brasil con la Orden del Barón de Riobranco en 2005.
A Néstor y Cristina Kirchner los conoció en la Convención Constituyente de 1994, de la que participó como representante por la Ciudad. Así comenzó una relación que lo llevó, dos años más tarde, a crear la agrupación La Corriente Peronista, el desembarco oficial de los Kirchner en la Capital Federal. Y en octubre de 1998 se convertiría en uno de los promotores del Grupo Calafate, germen del kirchnerismo.
La elección de Jorge Bergoglio como nuevo líder de la Iglesia Católica fue la oportunidad del histórico militante peronista para volver al ruedo. Su relación personal con Francisco le abrió las puertas para ser el artífice de la renovada relación con el Gobierno argentino, tras años de enfrentamientos.
Ese 13 de marzo de 2013, Valdés decidió escribirle un mail a la Presidenta, en el que le sugirió que llevara a la entronización de Francisco a Alicia Oliveira, reconocida militante por los derechos humanos. Cristina recibió el mail, cursó la invitación y el Papa supo apreciar ese gesto. Fue el comienzo de una relación que sorprendió a propios y extraños. "El papa Francisco habla de Cristina como su amiga nueva", dice ahora orgulloso el ex funcionario de la Cancillería.
Desde entonces, Valdés ofició de mensajero entre el gobierno argentino y el Vaticano, en paralelo al rol institucional de Cafiero. Tanto, que fue quien le trajo, en mano, la invitación a almorzar que Francisco hizo a Cristina, en septiembre pasado.