Mientras que las hipótesis se multiplican y para las próximas horas se esperan pruebas claves para avanzar en la investigación del crimen de Ángeles Rawson, la realidad es que aún no se logra determinar el móvil del asesinato de la adolescente.
Los investigadores esperan que en las próximas horas lleguen más elementos de prueba que confirmen la autoincriminación -sin valor de confesión-, que hizo el encargado el sábado a la madrugada cuando se quebró ante la fiscal y dijo que él era "el responsable" del asesinato.
Además, se aguardan resultados de los estudios de ADN a las uñas de la víctima, para determinar si llegó a arañar y quedarse con el patrón genético de su asesino en un intento de defensa. Pero además, los investigadores esperan encontrar ADN de la víctima en algún elemento o sitio que comprometa al imputado, como los cabellos y manchas que fueron levantadas en el sótano del edificio o en el auto Renault Megane de Mangeri.
Pese a que la fiscalía reveló que el hombre reconoció su responsabilidad en el asesinato de la joven, para la mujer del encargado del edificio de Ravignani 2360, Diana Seattone, la confesión de su marido se debe amenazas que recibió en dos oportunidades.
"El jueves seguía con vómitos y no toleraba ni el té. Bien temprano se va al médico y cuando llega a la esquina de la casa aparece un auto sin patente donde bajan, le ponen un arma en la cabeza y lo amenazan directamente. Le dicen 'es mejor que no corras o te pegamos un tiro'", afirmó.
Mientras las dudas y las contradicciones crecen, es justamente el rol de su mujer en este caso lo que no termina de esclarecerse aún. En tanto, Mangeri se autoincrima y afirma que ella "no tuvo nada que ver" en el asesinato.
Ante la fiscal y el secretario Enrique Pegolo, el encargado pidió que no se involucrara a su esposa con el crimen de Ángeles Rawson. Todavía no amanecía en Buenos Aires cuando Asaro, ante la autoincriminación, interrumpió la declaración del testigo y le pidió la detención al juez Roberto Ponce. Un comunicado oficial de la fiscalía resumió la frase: "Soy el responsable de lo de Ravignani 2360; fui yo. Mi señora no tuvo nada que ver en el hecho."
No hay hasta ahora en el expediente más declaraciones de Mangeri que la que prestó hasta la autoincriminación. Tampoco hay otro elemento contundente que lo incrimine. Sólo las pericias sobre material recolectado en su vehículo, en su casa y en el sótano del edificio podrán determinar si fue efectivamente él quien mató a Ángeles.
Hay todavía muchos cabos sueltos y dudas por disipar, entre ellas, el móvil. Allegados a la defensa oficial de Mangeri, así como el documento oficial que ayer emitió la fiscalía, afirman que no hubo violación.
viernes 15 de mayo 2026





