Cinco personas murieron a raíz del despiste y posterior vuelco de un viejo camión que transportaba a un grupo de cosecheros de yerba mate, en Misiones. El ministro de Salud Pública provincial, Oscar Herrera Ahuad, confirmó que otras seis personas se encuentran internadas en terapia intensiva y con heridas que ponen en riesgo sus vidas.
El accidente ocurrió en la tarde de ayer cuando un Ford F-7000 transportaba a 23 personas hacia un yerbal próximo a Aristóbulo del Valle. En la ruta provincial 220, una zona de pronunciadas pendientes y curvas, cerca de la localidad de Salto Encantado, a 160 kilómetros de Posadas, el vehículo se quedó sin frenos. En medio de la desesperación, el conductor empezó a gritarle a los trabajadores que saltaran del vehículo, que empezaba a tomar mayor velocidad. El camión finalmente quedó fuera de control, chocó contra un barranco y volcó, arrojando al suelo a los obreros rurales que viajaban en la carrocería.
Como consecuencia del accidente fallecieron Miguel Miranda (55), Luis Godoy (33), Fabián Da Silva (23) y Hugo Franco (33), mientras que Edgar Ferreira (17) murió a la noche en el Hospital Samic de Oberá, adonde había sido derivado en estado desesperante.
Fulgencio Castro, testigo del accidente, contó que iba hacia su chacra cuando el camión lo cruzó. "El chofer le pedía que salten. La gurisada (chicos) iban saltando como langostas. Menos mal (que lo hicieron), sino se mataban todos", aseguró.
Desde la Policía aseguraron que el camión circulaba por caminos secundarios para evitar los controles que la fuerza realiza sobre las principales rutas, ya que la legislación prohibe el traslado de trabajadores rurales sobre las carrocerías de los transportes de carga.
El ministro Herrera Ahuad, que supervisó la asistencia a las víctimas, dijo que la mayoría de los trabajadores residía en el barrio Evita de Villa Bonita, en el centro de la provincia. En un salón municipal, eran velados esta mañana cuatro de los fallecidos, mientras que el restante fue trasladado a su pueblo natal, Hipólito Yrigoyen.
(Fuente: Clarín)