Se trata de Leonardo Crespo, de 48 años, un contador de La Plata condenado por asesinar a su esposa Analía Escamochero, el 5 de marzo de 2005, en la pileta de la casa que ocupaban ambos en las calles 24 entre 493 y 494, de la localidad platense de Gonnet.
El hombre estuvo prófugo y recién fue detenido en mayo de ese año, en la provincia de Córdoba.
El 17 de marzo de 2008 el contador fue condenado a 22 años de prisión, en un fallo que fue confirmado ya por el Tribunal de Casación bonaerense y por la Suprema Corte bonaerense.
Pero en las últimas horas se conoció que la Sala I de la Cámara Penal platense, en una resolución por mayoria, otorgó el beneficio del aresto domiciliario.
Según el camarista Raúl Dalto no hay peligro de entorpecimiento probatorio, puesto que el caso ya fue ventilado en audiencia oral y el fallo revisado en instancias superiores y se valoró, además, los informes psicológicos favorables y que el condenado tiene buen concepo dentro del penal.
El voto del doctor Dalto contó con la adhesión de su colega Carlos Silva Acevedo; en tanto la camarista Silvia Oyhamburu votó en sentido contrario a sus colegas y concluyó que el condenado debe seguir cumpliendo la pena en un establecimiento carcelario.
La camarista remarcó que un informe psicológico precisa que si bien está más calmo y estable, “es muy probable que su enojo pueda manifestarse directamente en su conducta, cuando fallan la racionalización y el control de la hostilidad”.




