La invasión rusa a Ucrania no da respiro y la comunidad internacional ha aumentado su alerta al conocerse los movimientos que el Kremlin está desplegando en el norte de su país para ejecutar un ataque 'a gran escala'.
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SUSCRIBITELa invasión rusa a Ucrania no da respiro y la comunidad internacional ha aumentado su alerta al conocerse los movimientos que el Kremlin está desplegando en el norte de su país para ejecutar un ataque 'a gran escala'.
Con algunas tropas cercando Kiev y otras avanzando en otras regiones ucranianas, Rusia confía en dar un paso importante en las próximas horas.
El Ejército ruso ha reforzado el control sobre el corredor terrestre entre el Donbás y la anexionada península ucraniana de Crimea, aunque Kiev mantiene que las tropas enemigas afrontan graves problemas de abastecimiento. Sin embargo, Ucrania reconoce que el puerto de Mariúpol, asediado brutalmente desde hace semanas, es lo único que separa a Moscú de hacerse con el control absoluto de esa franja de tierra bañada por el mar de Azov. Una vez controlado dicho corredor, las tropas rusas podrían centrarse ya en cercar la ciudad más importante del sur de Ucrania, Odesa, base de la flota ucraniana del mar Negro.
En el plano diplomático, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha vuelto a insistir en reunirse cuanto antes con Putin después de asegurar la víspera que los compromisos con Moscú tendrán que ser ratificados en un referéndum. Al respecto, el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, aseguró que, a día de hoy, no ve voluntad en Kiev de cumplir con las demandas del Kremlin, que calificó de "absolutamente imperativas", como la neutralidad de Ucrania con respecto a la OTAN, su desmilitarización, y el reconocimiento de Crimea como parte del territorio ruso y de la independencia del Donbás.

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