El estado de Pensylvania, en Estados Unidos, se encuentra conmocionada por la muerte de una trabajadora de Uber que fue asesinada a sangre fría por un delincuente que la abordó cuando trabajaba. Ella le rogó que no lo hiciera y fue en vano. El cuerpo de la víctima fue encontrado dos días más tarde en un descampado y afortunadamente el asesino fue atrapado.
La víctima es Christi Spicuzza, de 38 años. Ella trabajaba como cualquier día cuando fue sorprendida por Calvin Crew, de 22. El malviviente le apuntó con un arma a la conductor y le dijo que condujera. El criminal era un ex convicto que había sido puesto en libertad bajo fianza al momento de cometer este terrible episodio.
El asesino
De acuerdo a fuentes policiales, el asesino pidió el auto por medio del teléfono de su novia, en la mañana del 11 de febrero. Cuando estaba en el vehículo, aterrorizada por la situación Spicuzza le rogó al criminal que bajara su arma: “por favor, tengo cuatro hijos”, a lo que su acompañante replicó, “yo también tengo una familia. Ahora conduce”.
Gracias a una cámara instalada en el auto, la escena pudo ser reconstruida. La señal se perdió cuando Crew tomó el aparato y lo apagó. Desde aquí, las autoridades de la ciudad intentan averiguar qué fue lo que sucedió previo al fatal desenlace, puesto que el cuerpo de la trabajadora fue hallado en un descampado dos días después. Su cuerpo tenía solo un disparo en la cabeza. Previo a que se confirmara su lamentable fallecimiento, su prometido, Brandon Marto con quien tenía 4 hijos, había denunciado su desaparición en Facebook.
El lugar donde encontraron a la víctima
Crew fue detenido el pasado 17 de febrero. El delincuente todavía se encuentra detenido y sin derecho a fianza, mientras espera su audiencia preliminar que está pautada para el 25 de febrero.