A Stefano Bozzini no le permiten ingresar a ver a su esposa, pero eso no lo detuvo y se las ingenió para endulzar los oídos de su esposa convaleciente desde la vereda del hospital.
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SUSCRIBITEA Stefano Bozzini no le permiten ingresar a ver a su esposa, pero eso no lo detuvo y se las ingenió para endulzar los oídos de su esposa convaleciente desde la vereda del hospital.
Carla Sacchi, quien permanecía internada, un hombre de 81 años no dudó en acompañarla al menos con su música, debido a que el coronavirus le impedía que su esposo la visitara en el interior de un hospital italiano.
Y es que Stefano Bozzini se las ingenió para hacerle compañía a su amada desde afuera. Sentado con un acordeón bajo la ventana de su habitación, el hombre tocó su instrumento durante una hora y quedó registrado ante las cámaras de los curiosos.
Muy emocionado, ante la pregunta de los presentes, Stefano contó intimidades de su boda:
“Incluso cuando me casé todos me pedían que tocara, pero vi a Carla bailando con otros y luego fingí haberme lastimado la mano porque quería que solo bailara conmigo”, agregó el hombre, que lleva casado con Sacchi desde 1973.
Fuente: con información de RT
