México: confirman que 43 estudiantes no fueron incinerados

A casi un año de la desaparición de los jóvenes vuelve a cuestionar la versión gubernamental sobre lo ocurrido ese fatídico 26 de septiembre de 2014.
lunes, 07 de septiembre de 2015 · 09:32
El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto sostuvo que los estudiantes que desaparecieron en Iguala, Guerrero, fueron asesinados, y sus cuerpos incinerados en un basurero del vecino municipio de Cocula.

Esta versión, cuestionada desde el comienzo por los familiares y el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), ahora también fue desmentida por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) –designado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a petición del gobierno mexicano– que asegura que no hay evidencias de que un fuego de esa magnitud haya ocurrido, ni de que los estudiantes hayan sido incinerados en un basurero. "Ese evento tal y como ha sido descrito no pasó", aseguró en conferencia de prensa el experto español Carlos Beristáin. 

La fiscalía mexicana responsabilizó del crimen a la banda de narcotráfico conocida como Guerreros Unidos, una escisión del cartel de los hermanos Beltrán Leyva. Desde octubre del año pasado fueron detenidas más de 100 personas, entre ellas el exalcalde de Iguala, José Luis Abarca y la lista incluye a su esposa, María de los Ángeles Pineda, a quien la fiscalía acusa de ser una de las principales líderes de la banda de narcotráfico.

Sin embargo, para el GIEI la investigación se fragmentó desde el inicio —llegaron a haber 52 fiscales trabajando por separado— y eso dificultó la pesquisa. En las conclusiones advierten que hubo hechos no investigados, evidencias destruidas y que se cometieron errores. 

En relación al supuesto incineramiento de los estudiantes, aseguran: "No existe ninguna evidencia que apoye la hipótesis generada en base a testimonios, de que 43 cuerpos fueron cremados en el basurero municipal de Cocula".

Según el estudio del perito independiente, para incinerar 43 cuerpos se deberían haberse usado 30 toneladas de madera y el fuego tuvo que haber ardido por 60 horas, y no las alrededor de 12 que había dicho el gobierno en base a la confesión de los inculpados.

Por todo esto, "el GIEI se ha formado la convicción de que los 43 estudiantes no fueron incinerados en el basurero municipal de Cocula".

El grupo de investigadores centró su investigación en la hipotesis que los estudiantes fueron víctimas de una represalía violenta y aleccionadora por parte de las redes de tráfico de heroína de Iguala, que utilizaban los mismos autobuses comerciales con los cuales la delegación estudiantil quería salir de la ciudad. Del mismo modo, el GIEI considera que las fuerzas de seguridad tuvieron un conocimiento constante de la situación y estuvieron presentes en, al menos, dos instancias durante la noche de la desaparición de los estudiantes. 

 

Fuente: Infonews

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