El renombrado galerista y coleccionista de arte de Nueva York, Robert H. Ellsworth, murió en agosto del año pasado y en su testamento les dejó 50 mil dólares de propina a sus dos mozas preferidas.
Las beneficiadas fueron Maureen Berrie y su sobrina, también llamada Maureen Berrie, que trabajan en el restaurante Donohue's Stake House, donde Ellsworth comía regularmente y tenía buena fama por sus generosas propinas.
"En Navidad le daba propina a todo el staff del restaurante, desde el bachero hasta el repartidor de pedidos", recordó la primera de las mozas, y también destacó que era un "hombre simple, agradable, que ayudaba a todo el mundo".
Ellsworth murió en agosto de 2014 a los 85 años tras sufrir una caída en su departamento de Manhattan, y en su vida había amasado una fortuna de 200 millones de dólares.
"Este lugar era una extensión de su casa, de su familia. En el restaurante de al lado también lo querían mucho. Era de llegar en su limusina y sentarse a comer con su chofer. Pero no le dejó nada a nadie ahí", aseguró James Meiskin, un empleado del restaurante.
Fuente: Infonews