Este viernes, los vuelos de Aerolíneas Argentinas se verán afectados medidas de fuerza que desarrollarán los miembros de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA). Durante la madrugada de este miércoles, el sindicato anunció medidas de “acción directa” y advirtió sobre la posible “cancelación de vuelos”, justo cuando parte de las provincias, como es el caso de San Juan, iniciaron las vacaciones de invierno; y cuando inicia el receso en otros, como Buenos Aires. Según informaron, la decisión se debe a que las empresas del sector decidieron no llevar a cabo reuniones paritarias por recomposición salarial.
Más allá de eso, desde Aerolíneas Argentinas señalaron que “la negociación sigue abierta” y que apuestan “a encontrar soluciones mediante el diálogo”. En la empresa anticiparon que “ya hay una nueva reunión convocada” y esperan “que el conflicto se destrabe”, informó Infobae. Al mismo tiempo, remarcaron que su máxima prioridad “es no perjudicar a los pasajeros en el inicio de las vacaciones de invierno”.
Desde el sindicato, la postura es de confrontación, después de que las autoridades de AA decidieron suspender su participación en la última reunión para abordar la cuestión salarial. Advirtieron que la compañía “no resuelve ni propone nada” en estas negociaciones, en la víspera del receso invernal escolar.
Desde APLA deslizaron que “están confirmadas las Asambleas el viernes a la mañana en Aeroparque y a la noche en Ezeiza, que posiblemente terminen con cancelación de vuelos”, aseguró el vocero y secretario de prensa de APLA, Juan Pablo Mazzieri.
El gremio denunció que la empresa canceló la reunión en el marco de las negociaciones paritarias que tenían pautadas ayer con el objetivo de tratar la recomposición salarial. “Lamentablemente y de manera irresponsable eluden la problemática salarial que enfrentamos, generando un conflicto que tendrá impacto en el inicio de las vacaciones de invierno”, señalaron desde el gremio aeronáutico que conduce Pablo Biró. De esta manera, el sindicato reclama que se reanuden las negociaciones salariales, al tiempo que crece el descontento por la reinstalación del impuesto a las Ganancias a la cuarta categoría, ya que el tributo alcanza a gran parte del sector.