La previa del fin de semana largo dejó un panorama caótico en el cruce hacia Chile. Este jueves, el paso Cristo Redentor colapsó apenas reabrió, luego de permanecer 10 horas cerrado por obras en el túnel internacional. El resultado fue inmediato: hasta dos horas y media de espera para completar los trámites aduaneros en el complejo Los Libertadores.
Las autoridades del corredor bioceánico confirmaron que la demora rondó los 150 minutos, con un flujo de autos y micros muy superior al común de un día de semana. Según el registro oficial, más de 4.000 personas habían cruzado antes de las 20, casi el doble de lo habitual para esta época del año. En sentido contrario, ingresó la mitad por el complejo argentino Roque Carranza.
La avalancha de viajeros responde a un combo irresistible: minivacaciones previas a las Fiestas, playas del Pacífico en plena temporada alta y ofertas tentadoras en los centros comerciales de Viña del Mar y Santiago, que atraen tanto a sanjuaninos como a turistas de otras provincias.
Obras que complicaron el cruce
El cierre se produjo el miércoles a las 22, cuando se interrumpió el tránsito en Uspallata por tareas en el túnel Cristo Redentor. El personal de Vialidad Nacional trabajó durante toda la madrugada sobre la calzada, y recién a las 7 de la mañana del jueves se habilitó el paso. Sin embargo, la “normalidad” duró poco: al mediodía, el caos vehicular ya era total.
Mientras tanto, hay una buena noticia para quienes planeen viajar en los próximos días: el 26 de noviembre quedará habilitado el paso Agua Negra, en San Juan, lo que permitirá descongestionar el flujo hacia Chile. También continúa operativo el paso Pehuenche, en Malargüe.