La expulsión de los diplomáticos argentinos del territorio colombiano que ordenó el gobierno del presidente Gustavo Petro tras el insulto de Javier Milei, generó fuertes reacciones en el ámbito diplomático.
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITELa oposición colombiana comparó la fuerte reacción de Gustavo Petro ante los insultos de Javier Milei, con la "tibia posición" ante la realidad venezolana, una situación política que afecta a Colombia, con quien Venezuela comparte una frontera caliente.
La expulsión de los diplomáticos argentinos del territorio colombiano que ordenó el gobierno del presidente Gustavo Petro tras el insulto de Javier Milei, generó fuertes reacciones en el ámbito diplomático.
Después de hablar con el canciller Luis Gilberto Murillo sobre el último comentario de Milei, quien lo llamó "terrorista asesino", el presidente Petro tomó la decisión de expulsar al embajador argentino, Gustavo Dzugala, y a su equipo. Según la Cancillería colombiana, las expresiones reiterativas del presidente argentino han deteriorado la confianza de la nación.
El presidente del Congreso colombiano, Iván Name, quien se ha caracterizado por sus fuertes críticas al presidente Petro, en especial por sus reformas sociales, dijo que “repudia el irrespeto” de Milei contra el jefe de Estado colombiano e hizo un llamado a la hermandad.
Desde la coalición oficialista cafetera, el presidente de la Cámara, Andrés Calle, (Partido Liberal) indicó que respalda la decisión del Gobierno y que se debe defender la institucionalidad: “Aunque creo fundamental que el debate político se centre en encontrar soluciones constructivas para mejorar la situación de nuestra región, en lugar de desviar la atención con ataques personales; no cabe duda que en este momento la respuesta es respaldar la decisión del Gobierno Nacional frente a las declaraciones del presidente Milei”.
También desde el oficialismo, el representante Gabriel Becerra aseguró que la determinación del presidente es para cumplir con el “deber constitucional de defender la dignidad de la institución presidencial y el mandato popular”. A su vez, calificó la política de Milei como de odio, revanchismo social y grosería.
David Racero, representante del Pacto Histórico, apuntó que no se trata de algo de partidos o de posturas políticas: “Como colombiano no se puede tolerar el insulto al presidente Petro por parte de otro mandatario. Respetamos y queremos al pueblo argentino, pero no se puede tolerar este tipo de insultos”.
El senador de la misma coalición Iván Cepeda, dijo que la acción del Gobierno no es contra el pueblo argentino, “que queremos y admiramos, es contra quien hoy los gobierna con talante autoritario”.
Asimismo, el senador Humberto de la Calle, por su parte, aseguró que el presidente simboliza la soberanía de un país, mencionando que las discrepancias entre mandatarios es inevitable, “pero la deriva hacia los insultos es inadmisible. Y como colombiano, no puedo aceptar el tratamiento infame de Milei a Gustavo Petro”.
De otro lado, desde la oposición, la senadora del Centro Democrático María Fernanda Cabal calificó la decisión como una “pataleta”. “Gustavo critica a quienes le recuerdan que hizo parte del grupo terrorista (M-19), pero no titubea en atacar a quienes discrepan de su visión”.
Su compañero de partido Andrés Forero, sostuvo que mientras el Gobierno compartió un “tibio comunicado” ante la situación política en Venezuela, país en el que se inhabilitó a María Corina Machado para participar en las elecciones, rompe relaciones con Argentina por los comentarios de Milei.
