El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles que alcanzó un acuerdo preliminar con la OTAN para avanzar en negociaciones sobre el futuro de Groenlandia y la región del Ártico, un entendimiento que derivó en la suspensión de los aranceles que Washington tenía previsto aplicar a los aliados europeos a partir del 1 de febrero.
El mandatario informó que el marco del acuerdo fue alcanzado tras conversaciones con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y lo calificó como “muy beneficioso” tanto para Estados Unidos como para la alianza militar.
“Hemos formado el marco de un futuro acuerdo con respecto a Groenlandia y, en realidad, a toda la región ártica. Esta solución, si se lleva a cabo, será muy beneficiosa para los Estados Unidos y para todos los países de la OTAN”, afirmó Trump.
En ese contexto, explicó que, como parte del entendimiento, no se implementarán los aranceles que estaban programados para entrar en vigencia el próximo mes. La decisión fue interpretada como un gesto de distensión hacia Europa, luego de semanas de tensiones comerciales.
Más tarde, en una entrevista con CNBC, Trump amplió los alcances del anuncio y aseguró que se trata de un acuerdo de largo plazo. “Tenemos el marco de un acuerdo, va a ser un gran acuerdo para Estados Unidos y para la OTAN. Vamos a trabajar juntos en todo lo que respecta a Groenlandia y al Ártico. Tiene que ver con seguridad y otros temas. Es complejo, pero es el tipo de acuerdo que estábamos buscando”, señaló.
El presidente remarcó que el acuerdo fue recibido con entusiasmo y afirmó que “consigue todo lo que queríamos”, aunque evitó brindar detalles específicos sobre los compromisos asumidos por cada parte.
El anuncio marca un nuevo capítulo en la estrategia estadounidense hacia el Ártico, una región de creciente interés geopolítico debido a sus recursos naturales, su valor estratégico y la competencia con Rusia y China. En los últimos meses, Washington insistió en la necesidad de fortalecer su presencia en Groenlandia, isla autónoma bajo soberanía danesa.
Durante su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos, Trump descartó por primera vez el uso de la fuerza para adquirir Groenlandia, aunque reiteró su intención de avanzar en negociaciones. “No quiero usar la fuerza. Todo lo que pide Estados Unidos es un lugar llamado Groenlandia”, afirmó, al tiempo que sostuvo que la isla puede desempeñar “un papel vital en la paz mundial”.
El mandatario también mencionó conversaciones vinculadas a un sistema de defensa antimisiles denominado “Cúpula Dorada”, aunque no brindó precisiones. Indicó que el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el enviado especial Steve Witkoff estarán a cargo de las futuras negociaciones.
Los mercados financieros reaccionaron positivamente al anuncio, con subas tras la publicación del mensaje de Trump en Truth Social. En contraste, desde Europa las reacciones fueron más cautas. Dinamarca reiteró su rechazo a cualquier negociación sobre la venta de Groenlandia, mientras que la Unión Europea insistió en que cualquier acuerdo debe respetar la soberanía danesa y el derecho internacional.
Por su parte, Mark Rutte reconoció que busca reducir la tensión con Washington y subrayó la importancia de mantener la cooperación transatlántica en materia de seguridad.