Un ataque con explosivos dejó al menos trece muertos y 20 heridos en la vía Panamericana, carretera que conecta a las ciudades colombianas de Cali, en el departamento de Valle del Cauca (suroeste), y Popayán, Cauca (suroeste), informaron hoy sábado medios locales. El comandante de las Fuerzas Militares de la nación sudamericana, general Hugo López, responsabilizó del hecho a los remanentes de la extinta guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y señaló que se encuentra en el lugar verificando la información junto a la Policía.
“Es una acción terrorista clara de las estructuras de (alias) Mordisco y de la Jaime Martínez contra la población civil”, advirtió en referencia a la columna Jaime Martínez, parte del Estado Mayor Central, la principal disidencia de la extinta guerrilla FARC dirigida por Néstor Vera, alias Iván Mordisco, uno de los hombres más buscados del país.
El atentado forma parte de una serie de ataques violentos en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca contra instalaciones civiles y militares en las últimas 24 horas.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, señaló a un jefe guerrillero apodado “Marlon” como el responsable en campo de los ataques y elevó la recompensa por su captura a 4.500 millones de pesos (unos 1,2 millones de dólares).
También confirmó que en dos de los ataques contra objetivos militares los guerrilleros utilizaron buses de servicio escolar, lo que constituye una violación del Derecho Internacional Humanitario.
La Aeronáutica Civil denunció que uno de los ataques afectó un radar de control aéreo cercano a la localidad de El Tambo, a 35 kilómetros al oeste de Popayán, y advirtió que este hecho pone en riesgo un servicio esencial para la seguridad aérea del país.