Las nevadas han sido pocas para la época y aunque aún falta el invierno, asoma el fantasma de una nueva crisis hídrica en San Juan. Según Silvio Pastore, director del Gabinete de Estudios de Geocriología, Glaciología, Nivología y Cambio Climático de la UNSJ, la cantidad de nieve en la cordillera sanjuanina es significativamente menor a la del año pasado
A la fecha, la superficie de nieve en cordillera es menos de 40% de la que había en la misma época del año pasado. “Estamos con poca cantidad de nieve, lo que preocupa, porque tenemos registro de más de 100 años y conocemos como funciona el sistema hídrico superficial de la provincia”, afirmó Pastore.
“Para esta época del año deberíamos tener por lo menos dos o tres nevadas que se hayan acumulado, una sobre la otra, y eso no está sucediendo al día de la fecha. Entonces ya tenemos una tendencia de que el ciclo hídrico será pobre, no superaría el del año pasado, que, si bien mejoró, tampoco fue el ideal”, indicó el experto en declaraciones en Radio Sarmiento.
Cambio de previsiones
Las declaraciones del experto son preocupantes porque marcan un cambio en las expectativas que se tenían para este año. Pastore admitió que la provincia tenia una previsión para este año que iba a ser similar a la del año pasado, y eso es lo que ha cambiado. “O sea, es difícil que se iguale. Si bien todavía falta todo el invierno y primavera, que suelen ser las nevadas que más acumulan nieve en cordillera, siendo analíticos y viendo los números, están las luces amarillas prendidas porque estaríamos en un ciclo hídrico pobre”, dijo Pastore.
“La dependencia total de la provincia a las precipitaciones níveas en cordillera hace que cualquier disminución en la cantidad de nieve tenga un impacto significativo en el ciclo hídrico”, agregó.
¿Menos riego agrícola?
La situación afecta de lleno a la agricultura, que utiliza entre el 80 y 90% del agua disponible en la provincia. Los productores podrían enfrentar dificultades para regar sus cultivos, lo que podría tener un impacto económico significativo. “Los productores van a tener menos días de agua para regar”, aseguró Pastore respecto a la próxima temporada agrícola.
Agregó que la industria de San Juan es poca, pero la población consume mucha agua debido al clima y la cultura, por lo que recomendó a las autoridades provinciales “fortalecer el suministro del agua a través de organismo s como OSSE.
La falta de nieve es preocupante particularmente en algunas zonas como la cuenca del Río Jáchal, donde hay sectores que directamente no tienen nieve acumulada en este momento.
Para el científico, la agricultura será la que va a sentir el primer impacto porque no van a tener el recurso disponible, porque se harán cortas “y porque se tendrá que enviar menos agua por los canales para garantizar el suministro de la población”.
Para Pastore, no se puede entregar a los regantes más de 800 HM3 anuales, porque si no, el sistema entra en riesgo. Agregó que, si no se realiza la actualización del Código de Aguas, no hay medidas suficientes que le permitan a los sanjuaninos adaptarse a la nueva situación hídrica de la provincia.
Dos fenómenos
De acuerdo al experto, la disminución de precipitaciones responde a fenómenos a nivel planetario. El clima del planeta a lo largo de toda su historia, de millones de años, ha pasado por ciclos húmedos y ciclos secos. Ahora se está sobre los fines de un proceso que se llama “Glaciación” donde las masas de hielo se reducen al mínimo.
A eso se suma un aumento repentino de la temperatura del aire asociado a los gases de efecto invernadero que se emite con la quema de combustibles fósiles. “Estos dos fenómenos hacen que, en la provincia de San Juan, la zona donde históricamente precipitaba nieve, que era en la cordillera, aproximadamente desde los 3.500, 3.800 metros de altitud hacia arriba, ahora se encuentra más arriba, entre 1.400 o 3.500 más alta, dependiendo de la zona y la orientación de la cordillera”, explicó.
Eso explica por qué cada vez hay menos nieve en cordillera y cada vez hay menos agua en los ríos sanjuaninos.