La inflación, el aumento del dólar y la restricción en algunas importaciones está complicando el normal desarrollo de distintas actividades tanto industriales como productiva pero también en la órbita de algunos profesionales que necesitan de ciertos insumos o materiales para poder llevar a cabo sus trabajos. En ese último panorama se encuentran los odontólogos sanjuaninos, que desde hace un tiempo han comenzado a detectar faltante en algunos productos. Si bien no hay desabastecimiento que lleve a una situación preocupante, no descartan que el panorama empeore.
Desde el Círculo Odontológico de San Juan, su presidente, Jorge Castro, afirmó que los proveedores que traen distintos insumos y materiales ligados a la práctica les han informado que hay faltante de productos importados, por lo que la recomendación es que se hagan del mayor stock posible, ya que, debido a la incertidumbre, no pueden dar seguridad de seguir abasteciendo con normalidad. “Hay stock por el momento, faltan materiales puntuales, pero por el momento se van reemplazando. Esta problemática se irá complicando cada vez más, porque no están llegando los productos con el mismo ritmo de antes”, dijo Castro en declaraciones a Estación Claridad.
Ante este panorama, si es un caso de urgencia, la sugerencia de la mayoría de los profesionales es esperar a que llegue el material que hay en faltante para poder terminar el trabajo bucal. “Si bien hay productos que se pueden reemplazar, hay otros que no se fabrican en Argentina y eso complica aún más el panorama. Por ejemplo, si bien la anestesia es de fabricación nacional, el tubo en el que se trasporta es importado. Si no hay disponibilidad del cartucho, no podemos recibir la anestesia, y es algo muy básico que utilizamos en la profesión”, señaló el representante de los odontólogos.
Pero no solo las importaciones son un dolor de cabeza para los profesionales médicos, sino también el incremento del dólar, que impacta de lleno en el costo de los materiales, que lamentablemente deben trasladar al paciente. En ese sentido, Castro confirmó que varias son las obras sociales que han actualizado los valores en sintonía con la realidad económica, pero en el caso de los pacientes particulares que no cuentan con obra social, son ellos mismos quienes deben absorber el costo.
Teniendo en cuenta la realidad que enfrentan y lo que conversan con los distintos proveedores, Castro es pesimista, y no descarta el faltante de materiales que afecte el normal desenvolvimiento de la actividad. “Es fea la incertidumbre de no saber si se va a contar con materiales o tener la presión de stockearse”, finalizó el Jorge Castro.