En una jornada atípica por el feriado del Día del Trabajador en la Argentina, el riesgo país logró perforar el umbral de los 540 puntos básicos, al cerrar en 539 unidades, con una caída del 3,9%. El dato contrasta con el desempeño negativo de las acciones argentinas que cotizan en Wall Street, que registraron bajas de hasta 5%.
Sin operaciones en la Bolsa porteña, la referencia del mercado llegó desde Nueva York, donde los principales índices mostraron comportamientos dispares. El S&P 500 avanzó 0,3% y el Nasdaq ganó 1%, mientras que el Dow Jones retrocedió 0,3%, luego de un abril marcado por fuertes subas y récords en sus cotizaciones.
En ese contexto, los ADRs argentinos operaron mayormente en baja. La caída más pronunciada fue la de Edenor, que perdió 5,2%, mientras que el resto de las empresas registró retrocesos de entre 1% y 4%. La excepción fue Mercado Libre, cuyos papeles subieron 3,2%.
A diferencia de las acciones, los bonos soberanos mostraron un comportamiento positivo. Los títulos Bonar avanzaron en promedio 0,7% y los Globales treparon 2%, lo que contribuyó a la caída del riesgo país.
En el frente cambiario y monetario, el Banco Central compró US$390 millones en la semana, aunque las reservas internacionales descendieron a US$44.483 millones. El dólar minorista cerró en $1.415, mientras que el mayorista se ubicó en $1.391.
Según un informe de GMA Capital Research, la colocación de deuda por US$1.700 millones durante abril —y US$10.400 millones desde las elecciones— junto con una cosecha de maíz en niveles históricos, permitió sostener el flujo de divisas. Esto favoreció la acumulación de reservas y una baja promedio del tipo de cambio del 1,1% mensual. En ese marco, las reservas netas volvieron a terreno positivo, alcanzando los US$672 millones hacia fines de abril.