Economía

Qué pasa en San Juan con los negocios tradicionales de venta de ropa para hombres

En el año bajaron las persianas Giuliano y Cyrano y otro, se achicó. Las causas de un fenómeno nacional, explicado por dos hombres del comercio.
lunes, 19 de julio de 2021 · 15:51

En el último año, tres negocios dedicados a la venta de ropa para hombres cerraron o se achicaron para poder seguir funcionando en San Juan. ¿Qué pasa con este rubro? Desde la Federación Económica y la Cámara de Comercio analizaron el fenómeno, que llevó al cierre de persianas de Giuliano y Cyrano y a una reestructuración de Emiliano.

El primer comercio que cerró fue Giuliano. Después de mudarse unas cuadras más allá de la plaza 25 de Mayo, su locación original, sobrevivió un par de años, pero finalmente la crisis económica de la pandemia pudo más y el local cerró. Vendía ropa formal e informal de hombres, de muy buena calidad.

En el caso de Cyrano, la muerte de su fundador, Pepe Sanz, incidió para que su descendencia decidiera cerrar el comercio. Sanz era el alma del lugar, con un fuerte espíritu comercial abrió este negocio dedicado también a la venta de ropa masculina. Con la pandemia, los números del comercio comenzaron a tambalear. En febrero pasado falleció Sanz y a pesar de que su familia hizo todos los esfuerzos por permanecer, no hubo caso.

Finalmente, está el caso de Emiliano. El negocio ubicado en la Peatonal Rivadavia cerró su local de la peatonal y ahora atiende en calle Tucumán. Un gran cartel lo indica en la vidriera tapada con papeles.

La caída del poder adquisitivo atentó directamente contra los locales que venden ropa de mayor calidad. A pesar de que la clientela sigue fiel, en muchos casos los clientes optan por achicar el volumen de sus compras e intercalar marcas y calidades. Esto mismo pasó con los negocios de zapatillas, que supieron ser un boom en la provincia y ahora cuentan con muchísimos menos locales. Los precios de las mercaderías importadas y de los artículos de marca pasaron a ser inaccesibles para algunos sectores que antes podían darse un gusto.

“Además se nota más cuando cierran este tipo de negocios porque no son tantos los que existen en el centro”, agregó Hermes Rodríguez, de la Cámara de Comercio. Al mismo tiempo, contó el caso de una tienda de precios accesibles que arrasó con las ventas para el Día del Padre.

Dino Minozzi, de la Federación Económica, aseguró que el fenómeno tiene que ver con múltiples factores y uno de ellos es que los negocios céntricos ahora compiten con otros comercios de similares características ubicados en los centros comerciales más alejados del microcentro. “Con facilidades de estacionamiento, muchos optan por ir a esos lugares a comprar ropa”, explicó el dirigente.

Aunque en menor medida, coincidieron que las modas cambian y cada vez son menos los hombres que usan trajes y sobretodos de paños importados. Ante esta realidad, y el avance de otro tipo de indumentaria por sobre los clásicos, también se produce una disminución de las ventas en locales de estos rubros.

Son pocos los negocios tradicionales de venta de ropa para hombres que subsisten en el centro. Los dirigentes recordaron el caso del clásico The Sportsman, que también tuvo que achicarse y mudarse desde el cruce de la Peatonal a la calle Mendoza.

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