El Ministro de Producción y Desarrollo Económico, Marcelo
Alós, aseguró que la firma Delphi quiere vender la fábrica ubicada en Santa
Lucía ya que fueron sus autoridades las que buscaron y sentaron en la mesa de
negociaciones a tres posibles compradores, de los que sólo queda uno en
carrera, Enrique Ruffo, propietario de CIBASA.
"Ruffo sigue interesado en comprar la planta y Delphi quiere
vender, fueron ellos los que trajeron a Ruffo como comprador”, dijo Alós, en
respuesta a las versiones de cierre definitivo que circulan entre los empleados
de la planta.
Entre las 470 personas ocupadas en la autopartista, que
fabrica mazos de cables, empezaron a circular las más variadas versiones sobre
su futuro laboral, la más preocupante, que la multinacional no quería vender
sino cerrar la fábrica y llevar las líneas de producción de mazos de cables a
Brasil. Esto porque, aseguran, producir en Brasil les sale 18 % menos que en
Argentina y por lo tanto a Peugeot, principal comprador, también le conviene
comprar a Brasil.
El Ministro aseguró que hay interés de ambas partes de
comprar y vender pero que los procesos de negociación son muy lentos en estos
casos, la anterior venta de la misma fábrica, cuando Delphi compró al Grupo
Pescarmona, tomó 13 meses. Es razonable pensar que ahora llevará un tiempo
similar.
"El proceso va a demorar, mientras tanto lo que hay que
garantizar es que la planta opere y se mantengan las fuentes de trabajo, si no
será difícil concretar la operación”, señaló Alós.
Los empleados decían que habían entrado mazos fabricados en
Brasil, algo que no pudo constatar la gente del Ministerio de Trabajo de la
Nación.
Ahora la empresa acordó con los trabajadores entrar en
receso por vacaciones para todos hasta el 23 de febrero. Habrá que esperar con
paciencia la evolución de la negociación entre privados.