No se salvó ni el asadito de los domingos. Los precios de la carne vacuna aumentaron entre un 8 % y 10 % hace 20 días y generó una baja hasta del 20 % en el consumo de los sanjuaninos, según confirmaron distribuidores y carniceros de la provincia. El asado, costilla y punta espalda, se ubicó entre los $75 y $85 el kilo y la blanda se consigue desde los $67 a los $80, dependiendo el corte y el lugar de venta. Los cortes especiales como el lomo o filet pueden llegar a superar los $100 en algunas carnicerías.
Las realidades varían levemente según la zona, en algunos lugares de Capital la merma de ventas en carnicerías es más leve que en otros departamentos, como Rawson, Pocito o Chimbas. Como también es diferente la reacción de la gente: "Algunos se quejan pero llevan la misma carne y pagan”, contó Rosana Espinoza, de El Vasco. Mientras que "otros empiezan a consumir cortes más baratos”, según dijo Ricardo Gómez, de Abasto y Frigorífico La Unión.
En Carnes Tontal, en Capital, las ventas se resintieron cuando la carne aumentó 8 %. "Un 20 % bajaron las ventas. La gente cambió el hábito de compra, y con el mismo dinero lleva cortes más económicos. Otros clientes llevan la misma carne pero menos cantidad”, dijo David Mercado.
También admitió que hay semanas mejores y otras peores. En este local no se ha resentido la venta del asadito dominguero, sobre todo punta espalda y costillas el clásico sanjuanino. Tampoco en El Vasco, donde las ventas bajaron apenas un 5 %. "La merma no es de los últimos 20 días, antes los domingos se llenaba de gente y ahora no, pero es porque la gente va comprando lo que necesita en viernes o sábado”, aseguró Espinoza.
En La Unión la baja de las ventas fue del 20 % después del último aumento. "También se notó en el asadito del fin de semana, aunque la carne subió un 10 % y después bajó un poco el precio, pero las secuelas en el consumo quedan. Además, si bien el precio se reacomoda, nunca vuelve al valor original”, explicó Gómez.
En Carnes Rodeo, con locales en Rivadavia y Santa Lucía, las mermas alcanzaron entre un 25 % y 30 %. "El consumidor de novillo no es el mismo que el que consume vaca, que son cortes más baratos. Sí se nota que se consume menos y en el asado se nota mucho. Algunos llevan los mismos cortes pero llevan menos volumen. La gente se vuelca a la verdura y otras cosas”, dijo Leonardo Cortez.
En El Vasco dijeron que la carne de vaca sigue siendo indispensable en la dieta del sanjuanino y aunque tal vez ahora aprendió a alternar más con otras carnes como pescado o pollo, la vacuna es la preferida.
"Cuando se producen las subas de precios lo notás las primeras semanas, pero después la gente se acostumbra y vuelve a consumir con normalidad”, dijo Mercado, de Carnes Tontal.
¿Por qué subió la carne de vaca?
Los argumentos que manejan los distribuidores y carniceros son variados. Van desde el fin de temporada y la carencia de pastizales, hasta la exportación.
"Los motivos de las subas dicen que son las lluvias, que no dejan sacar la hacienda”, dijo Gómez.
Para Cortez, la suba está vinculada a la exportación y al fin de la temporada con las reservas agotadas de pastizales que hacen que baje el kilaje de los novillos y con ellos la suba de la carne. "Es algo que se repite todos los años en esta época”, dijo.
En el país
El consumo de carne vacuna en Argentina bajó 5,7 % en un año, según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA).
En agosto pasado la producción de carne fue de 217.000 toneladas de res con hueso, 8,9 % menos que en el mismo mes de 2013, explicada en gran parte por un descenso de 2,7 % interanual del peso promedio de la res en gancho (221 kilos).
En ocho meses, y en comparación interanual, la faena cayó 6,4 %; la producción bajó 9 %, el consumo retrocedió 5,7 %. Las exportaciones cárnicas se contrajeron entre enero y agosto últimos 7,6 % interanual.
El envío de vacas y vaquillonas al matadero creció por 32º mes consecutivo. En agosto, llegó al 46,2 % del total faenado, 3,1 puntos porcentuales más que en el mismo mes de 2013, expuso CICCRA, con lo que la etapa de liquidación de stock se afianza.
Entre enero y agosto últimos, el consumo interno, al que se destina 93 % del total producido, retrocedió a 58,9 kilos por habitante por año, 5,7 % menos que en el mismo período de un año atrás. Para CICCRA, esa merma está relacionada con "la pérdida del poder adquisitivo de salario”.
Cifras
132
fábricas cerraron y se perdieron 16.650 puestos de trabajo, desde 2006, cuando Guillermo Moreno profundizó la intervención del mercado ganadero y cárnico, según la CICCRA.
25
Por ciento cayó la faena desde el 2006; 10 % cayó el consumo interno y las exportaciones se derrumbaron 77,2 %.