No es una novedad. Cada inicio de la temporada vitivinícola los precios de la uva y del vino aparecen deprimidos, casi fuera de contexto en el mercado, y este año no es la excepción. Sin embargo hay algunas particularidades para destacar en este 2014: Las agrupaciones de viñateros y Gobierno están en la misma vereda, sin dedos acusadores de uno u otro lado, con bandera blanca en los temas comunes, los productores se sienten apoyados por los funcionarios del Ministerio de Producción y estos a su vez apuestan fuerte a la defensa del sector, apoyan los pedidos de los viñateros y aseguran que saldrán a intervenir en el mercado en caso de ser necesario.
El panorama después de la devaluación del peso frente al dólar, anunciado hace poco más de una semana por el Gobierno Nacional, mejoró las perspectivas exportadoras y con ellas el ánimo de muchos. Al punto que se postergaron las intensiones de salir a manifestar disconformidad de parte de los viñateros en la semana.
Otra particularidad de la temporada es que por primera vez el INV no emitió el pronóstico de cosecha en diciembre, como venía haciéndolo en los últimos 30 años, lo dará a conocer esta semana que se inicia. Y si bien las cifras del volumen de la cosecha son esperadas con ansiedad tanto por productores como funcionarios, las especulaciones abundan en torno a esos números.
Se espera una merma importante, sobre todo por el daño que hicieron las heladas tardías en Mendoza y San Juan, lo que para los productores es sinónimo de mejores precios. Pero hasta ahora no hay señales en ese sentido.
“Es aventurado decir hoy qué vamos a hacer. Vamos a esperar, creemos que los precios vienen mejor y las expectativas son bastantes buenas en comparación a las que había hace 10 días. El Estado no se hará el tonto, vamos a actuar si hace falta. ¿Cómo? sería irresponsable decirlo ahora porque faltan algunas cosas”, dijo Marcelo Alós, titular del área de Producción.
El dato que falta es el pronóstico de cosecha y esperar la reacción del mercado. Pero el funcionario advirtió que las intervenciones en San Juan no serán las mismas que ya anunció Mendoza, quien salió a comprar vinos tintos a $2,70 y $3 a productores chicos. Alós dijo que no podrían hacer lo mismo porque en San Juan no hay vino: Al 1 de diciembre había 145 millones de litros en existencia en San Juan, lo que da un promedio de 20 millones de despacho mensual es decir que a la fecha de la próxima liberación, 1 de junio, la provincia llegaría sin vino.
Pero si el mercado no reacciona y los precios siguen deprimidos, la Provincia podría aplicar alguna de las herramientas que se aplicaron en años anteriores, como acordar con los mosteros precios mínimos; el año pasado se fijó en $1,40 el litro y venia de $0,95. Otro instrumento es entregar al productor un monto por kilo de uva destinada a mosto o directamente puede salir el Estado a comprar uva y hacer mosto. “Veremos cual es mejor instrumento de acuerdo a las circunstancias”, señaló Alós.
El funcionario admitió que hoy el precio del vino está deprimido pero no por sobrestock ni por otras señales, “sino porque los actores del mercado están poniendo expectativas de precios deprimidos, un litro de blanco escurrido o mosto sulfitado está a $1,70 y $2, si se saca por el precio de la uva se equivocan”, dijo.
Los viñateros en alerta
El miércoles pasado, unos 150 viñateros de la Asociación de Viñateros Independientes y la Federación de Viñateros, se reunieron para analizar el panorama. Contaron con la representación de productores de Mendoza con José María Llaver, presidente de la Asociación de Productores en Acción.
“Los ánimos están caldeados porque vemos que los precios que se están pagando no están en relación con la situación. La devaluación mejora las expectativas pero los precios para el vino se mantienen en los mismos valores, $1,80 por el litro de mosto, $2 para el blanco de blancas y $1,80 para el escurrido a pagar en 5 meses, cuando el año pasado los blancos estaban a $2,50 y el mosto igual”, dijo Juan José Ramos, titular de AVI. Agregó que los viñateros ven “positiva” la actitud del gobierno de apoyar las propuestas de las entidades viñateras:
aumentar las unidades de color para los tintos y extender la liberación de vinos al 1 de agosto. Pero también advirtió que no hay voluntad de parte de las cámaras empresarias.
Con las paritarias del sector en puerta, los sindicatos han pedido un aumento de sueldo de 52 %, los productores tendrán una nueva reunión el miércoles 5 de febrero para volver a analizar la situación y decidir medidas de acción. “Ojalá tengamos noticias positivas y podamos evitar situaciones que nadie quiere”, dijo Ramos.
Uva de mesa, mejor panorama
La uva para mesa empezó mal, con pérdidas de hasta 80 % de las primicias producto de las heladas tardías, por eso se especula con que los ingresos del sector serán menores. Sin embargo queda mucha uva que se cosecha en febrero, marzo y abril, que ahora con un dólar a $8 tienen mejores perspectivas de salir.
“Ya se está mandando a Brasil mucha uva con tratamiento de bromuro y se ha pedido al Ministro de Agricultura de la Nación que intercedan ante Brasil para que saquen esta exigencia de bromuración porque no está demostrado que Argentina tenga esa plaga que dicen que tenemos, esa exigencia fue una barrera paraarancelaria”, dijo Alós.
$2,30
Se paga por el kilo de uva para pasa, mientras que el año pasado se pagó $1,40 o $1,50, los paseros no podían competirle al mosto y mucha uva de pasa fue a mosto.