-La semana pasada relatamos los severos problemas que viven los exportadores regionales por las intimaciones que llegaron desde AFIP-Aduana anunciando multas millonarias por supuestas liquidaciones incompletas de divisas desde 2008 hasta 2011. La situación provocó numerosas y urgentes reuniones en ámbitos privados y oficiales. En una de ellas alguien advirtió: “che, pero después de Aduana vendrá el Banco Central”. Dicen que los rostros quedaron pálidos. Es verdad, el Central ejerce el control de cambios y es la base de datos de que se vale Aduana para iniciar los sumarios, por tanto, más temprano que tarde aparecerán las penalidades del Central. Lo grave es que con el Central no hay interlocución, no tiene sucursales locales ni regionales, se maneja de modo independiente, es como la Corte de Justicia,
jueves 23 de abril 2026





