Se fue Alejandro Donna de la dirección de la Cámara Argentina de Servicios Mineros (CASEMI) y asumió Juan José Igualada, pero la política de distanciamiento con CASEMI Buenos Aires se mantiene intacta. Los locales no los reconocen como parte, pero advirtieron que no contestarán agresiones.
“No entiendo cuál es el objetivo, no vamos a contestar agresiones, no nos vamos a manejar en esos términos. Que ellos digan lo que quieran, están en su derecho, pero creo que esa actitud no suma, ni a ellos ni a nosotros, la pelea no aporta nada”, dijo Igualada.
Es que apenas conocido el cambio de nombres en la comisión directiva local, desde Buenos Aires mandaron mails señalando las “falencias” del proceso eleccionario, y la ausencia de documentación, como estatutos y balances.
“Estos años, de no cumplir los estatutos de la institución en su totalidad, han creado incertidumbre y han colocado a los prestadores mineros en condición desfavorable ente nuestros comitentes, las mineras, considero que a partir de una correcta y total regularización de la entidad, permitirá a las autoridades de CASEMI representar a todos los socios con la máxima fuerza, coordinando la colaboración entre pares”, señala el mail desde CASEMI Buenos Aires.
El joven presidente de la entidad en San Juan, dijo que los estatutos, balances y demás documentos están en Personería Jurídica, “no tenemos por qué mostrárselos a ellos, pueden ir a Personería y pedirlos, como puede ir cualquiera, se los tienen que mostrar, pero criticar eso no tiene razón de ser. En la última asamblea general, participó el director de Personería Jurídica, en la mesa de autoridades, hizo una auditoría de la asamblea que fue en hotel Provincial”, explicó Igualada.
Luego agregó que “CASEMI Buenos Aires es otra institución que no tiene nada que ver con San Juan. Sí, ellos tomaron el nombre, pero no tiene nada que ver; CASEMI fue fundada en San Juan en el 2005, la provincia es la fundadora”, señaló.
Igualada aclaró que Fabricio Benedetti, primer presidente de CASEMI, quien hoy participa en la entidad de Buenos Aires que trabaja bajo el ala de la Secretaría de Minería de la Nación y su Mesa de Homologación de productos nacionales, sigue siendo su “amigo y una buena persona”. “Fabricio renuncia a CASEMI por cuestiones personales, eso puso en su renuncia; el no dijo ‘me voy por tal cosa, porque no me gusta tu cara o porque no estoy de acuerdo’. No sé cuál fue el motivo, si personal o por algún desacuerdo, pero con Fabricio no está roto el diálogo, es una buena persona, yo lo quiero y lo considero un amigo. Él tomó la decisión de estar en Buenos Aires y respeto eso”, dijo Igualada.
Los enfrentamientos entre ambos grupos de empresarios del sector de servicios mineros, comenzó el año pasado, con fuertes agresiones verbales hacia Alejandro Donna, quien quedó a cargo de la entidad cuando Benedetti se fue. Desde este lado, siempre buscaron bajar los decibeles de la pelea. La línea política de ambos grupos fue una frontera infranqueable: Los de Buenos Aires se sentaban en la mesa con Jorge Mayoral, secretario de Minería de la Nación; mientras que los sanjuaninos se sentaban con Felipe Saavedra, ministro de Minería de la Provincia, y las mineras locales.
El mismo objetivo
Durante los próximos dos años, Igualada estará al frente de la CASEMI en San Juan y dijo que mantendrá el mismo objetivo que sus predecesores: lograr una mayor participación de empresas sanjuaninas en la gran minería. “Mi objetivo es trabajar por las empresas locales, ayudar a que el porcentaje del lingote que sale de San Juan esté compuesto por la mayor cantidad de empresas sanjuaninas. CASEMI seguirá respetando que, sea socio de la cámara o no, vamos a plantear que sea proveedor sanjuanino”, dijo. También acotó que su perfil es más bajo, “no tan mediático como los presidentes anteriores”.
Consultado sobre la actualidad de esta participación, Igualada dijo debería ser mayor. “A las empresas les está yendo bien, están trabajando, están participando, pero en relación a lo que es la obra y las empresas, es chico el porcentaje y ese es nuestro planteo”, señaló. Agregó que Barrick tuvo en algún momento un discurso de desarrollo de proveedores locales, pero hoy la minera tiene apuro y no hay tiempo para desarrollar proveedores. “¿Pero si no es hoy, cuándo? Hay que poner un punto y parar; quizás se atrasan las obras o hay inconvenientes, pero ahora es el momento de desarrollar proveedores”, dijo.
Para lograr aumentar el porcentaje de empresas trabajando en Pascua Lama, se formó una mesa de negociaciones donde además de CASEMI están sentados los representantes de Barrick y del Gobierno de la Provincia. “La relación con el gobierno es muy buena. En esa mesa tratamos de coordinar obras, si viene una licitación tratamos de dar más participación a empresas sanjuaninas, y que el gobierno participe nos da más respaldo, seriedad y jerarquía”, señaló.





