-Esta semana se publicó en un diario de Buenos Aires el dato de que Argentina es el décimo país del mundo en inversiones mineras. Para aquellos que, aun hoy, afirman que en el mundo desarrollado no hay minería a cielo abierto, el primer país en la lista es Canadá y luego siguen Australia y Estados Unidos. Imposible no recordar que los dos primeros son países a los que nos deberíamos parecer. En fin, en Latinoamérica estamos por debajo de Perú y Chile y a la par de Brasil. Se proyecta, además, que Argentina siga en ese camino o mejore posiciones con los proyectos Agua Rica en Catamarca, Pascua Lama y Pachón en San Juan. Se exhiben dos causas para ello: Primero, la existencia de un marco regulatorio claro y respetado; segundo, obvio, la existencia de minerales. Es bueno recordar que, en la década de los noventa, cuando se sancionó la Ley de inversiones mineras que rige la actividad, nuestro país estaba ausente en el registro de inversiones, que iban todas a Perú y Chile. Fue esa visión la causa de que se pensara en una ley de promoción que atrajera capitales de gran volumen a un país que se había caracterizado por la inseguridad jurídica.
jueves 23 de abril 2026





