Crecimiento urbano

¿Por qué el country le gana a la chacra?

Desde la Cámara que incluye a las inmobiliarias dijeron que el aumento de venta de lotes en zonas productivas fue del 20 %. En los últimos años la expansión de la población y la necesidad de vivienda hicieron retroceder cientos de propiedades que se destinaban a la agricultura. Por Viviana Pastor.
sábado, 16 de junio de 2012 · 11:11

Por Viviana Pastor
vivipastor@tiempodesanjuan.com

Son tres razones principales: la escasa rentabilidad del campo, la herencia de tierras y el crecimiento de la población con necesidad de vivienda, las responsables del avance de la urbanización y la retracción de las áreas con cultivos. Según cifras de la Cámara de la Construcción e Inmobiliaria de San Juan, la venta de lotes en zonas antes dedicadas a la producción aumentó un 20 % este año respecto al año pasado.
Sin embargo, no hay cifras oficiales actualizadas sobre la merma de las hectáreas dedicadas a chacras. El último censo del Departamento de Hidráulica es del 2007 y según esas cifras en la Provincia había 9.728 hectáreas con hortalizas, sobre un total de 104.705 hectáreas totales con cultivos.
Pero es un hecho que en los últimos años las viviendas avanzaron en el Gran San Juan sobre áreas antes ocupadas por ajos, cebollas o acelgas. Donde hace 5 años había una chacra hoy hay un barrio del IPV o un country. Otro dato importante es la cantidad de viviendas construidas por el Gobierno de la provincia que es record histórico: 25.000 casas, muchas de ellas construidas en terrenos productivos. A esto que hay que sumarle las iniciativas privadas, sólo basta recorrer las calles de Pocito, Rawson o Santa Lucía para contar por cientos los carteles que ofrecen lotes justo al lado de chacras y parrales.
“Sí, el avance de lo urbano es importante y lo hemos hablado con los chacareros, aunque no tenemos cifras. Pareciera que es inevitable que los productores nos tengamos que correr más al campo y dejar estas tierras a los barrios”, dijo Juan Carlos Giménez, presidente de la Sociedad de Chacareros Temporarios, con sede en Rawson.
Los productores tienen razones económicas para vender: por un terreno de 1 hectárea pueden obtener unos 150.000 pesos, una cifra promedio y según los valores del Tribunal de Tasaciones de la Provincia, que además puede variar de acuerdo a la zona; mientras que en la misma hectárea con una siembra de lechuga pueden sacar hoy unos 37.000 pesos, pero tienen 20.000 pesos sólo en gastos de insumos, y a esto hay que sumarle el valor de las jaulas (cajas donde van las 18 plantas de lechuga al mercado), más gastos de gasoil y mantenimiento de la movilidad del productor. “La rentabilidad hoy con la jaula de lechuga a 15 pesos es cero; podría quedarle algo al productor si le lechuga se vendiera en el campo, pero 15 pesos es el precio en el mercado”, explicó Giménez.
José Rodríguez, chacarero con tierras en Pocito, en calle El Bosque entre 11 y 12, contó que su hermano era productor y vendió su parte de tierra por falta de rentabilidad; y que él mismo está analizando lotear en un futuro. “Pasa que todo lo que uno planta no vale, no le sacamos para cubrir los costos y tenemos que recurrir a otras cosas”, contó Rodríguez.
Sin embargo desde la Sociedad de Chacareros aseguraron que los que venden las tierras productivas no son los chacareros que están activos, sino sus herederos. “El chacarero que está trabajando no vende para loteo, los que venden son su viuda o sus hijos que se dedican a otra cosa porque ellos estudiaron y ahora son contadores o abogados y muchas veces hasta ellos mismos son los que hacen los loteos. Pero no es común que el chacarero venda una parte y achique su propiedad”, aseguró Giménez.
Agregó que cuando un productor vende un terreno es para comprar otro más grande en otro lugar, cuando el valor de la tierra que él tenía es superior por el punto en el que se encuentra y el acceso a los servicios. “Muchas veces una finca donde hace años era todo campo, ahora quedó rodeada de urbanización y esa tierra tiene otro valor”, señaló. Pero también explicó que es un problema para el productor tener que irse a tierras más lejanas, que suelen ser tierras sin uso, porque se tarda al menos 3 años en recomponerlas para la producción de verduras.
Pata comercial
Desde la Cámara de la Construcción e Inmobiliaria de San Juan coincidieron con el avance de las viviendas sobre los espacios productivos y lo atribuyeron a un proceso natural que se da en todas las ciudades en crecimiento y por otro lado a la falta de rentabilidad que tienen los productores en superficies menores a 4 hectáreas. 
“Los loteos que hay son todos en el Gran San Juan porque es donde están los servicios indispensables, luz, agua, gas y están cerca de algún colegio.  Lo importante es que el chacarero que vende compra en zonas más alejadas donde puede trabajar más tranquilo, apostando a una mayor superficie”, explicó Mauricio Turell, secretario de la Cámara.
Los propietarios de inmobiliarias de la provincia asociados a la Cámara aseguraron que esta tendencia del loteo para vivienda está concentrada en los departamentos Santa Lucía,  Rivadavia, Pocito, Albardón y Rawson, sobre todo en el Médano de Oro “que ahora está muy de moda”. Y que los valores promedio se ubican en los 50 pesos el metro cuadrado urbanizado, aunque esta cifra puede variar considerablemente dependiendo de la ubicación del terreno y de los servicios que tenga.

La cifra
4,2 %

Es la merma en el cultivo de uva en San Juan en el último año, según datos del último censo realizado por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). Hasta el 2010 había 49.492 hectáreas implantadas y en el 2011 había 47.471, es decir, 2.021 hectáreas menos.

 



“Pienso que debiera ordenarse esto y definir cómo distribuir a la gente sin afectar estos espacios de producción que son importantes y no llenar todo de barrios. Sería bueno expandir la gente más porque así se presentan problemas de inseguridad”.
Juan Giménez/Soc. de Chacareros Temporarios.

 


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