Nueva industria para San Juan

El factor económico del tapón sintético

El socio gerente de Nomacorc, la fábrica que se instalará en San Juan, dijo que antes de fin de año quieren estar produciendo en la provincia y enumeró las virtudes de este producto, desde el bolsillo a la fidelidad para con el vino. Por Viviana Pastor.
martes, 03 de abril de 2012 · 09:36

Por Viviana Pastor
vivipastor@tiempodesanjuan.com

Mil tapones sintéticos de máxima calidad para botellas de vino tienen un valor de 100 dólares, mientras que la misma cantidad de corchos de alcornoque de máxima calidad cuestan unos 660 dólares. Esta ecuación económica es sólo una de las ventajas que ofrecen los tapones sintéticos que antes de fin de año empezarán a fabricarse en San Juan gracias al desembarco de la firma internacional Nomacorc, tal como adelantó www.tiempodesanjuan.com.
Eduardo Casaubón, socio gerente de la firma en Argentina, contó a Tiempo de San Juan que  los tapones sintéticos que ellos fabrican tienen precios van desde los 35 a los 100 dólares por el millar, según la calidad; mientras que los corchos cuestan entre 266 y 660 dólares.
“Nuestros tapones tienen una buena relación precio-calidad, protegen al vino en el tiempo y controlan el oxigeno de acuerdo a las pautas que el enólogo quiere para su vino. El tapón  sintético evita la contaminación, que el vino se llene de polvillo y se desmiembren, como pasa con los corchos de mala calidad. Además, la mecánica del sintético es muy ágil, el tapón tiene una piel muy flexible que permite que se extraiga fácilmente, es una gran ventaja para el consumidor”, explicó Casaubón.
Destacó que la aparición en el mercado del tapón sintético, fabricado 100 % con fórmulas plásticas y diferentes tecnologías, ofreció un producto estable para el cierre de la botella. Y respecto a los tapones Nomacorc, la firma señaló que ha logrado convertirse en el mejor producto del mercado gracias a su homogeneidad. El proceso de co-extrusión patentado les ha permitido fabricar tapones con un núcleo de espuma y una capa exterior. La combinación de ambos elementos ofrece resultados de conservación del vino que son previsibles y homogéneos.
El núcleo de este tapón es permeable y permite obtener una transferencia de oxígeno óptima, mientras que la capa exterior constituye un sistema de cierre homogéneo y preciso que además da una apariencia del corcho natural y permite a los amantes del vino descorchar sus botellas de forma tradicional.
La crisis del corcho
Casaubón señaló que los corchos naturales tienen problemas por la falta de inversión en nuevas plantaciones de alcornoques, que además son a muy largo plazo. Las corcheras que trabajan son las históricas y con un nivel de producción reducido en relación al aumento de la producción mundial de vino.
Esto llevó a que las corcheras recurrieran a la fabricación de corchos de menor calidad, de segunda y de tercera, que son el resultado de aglomerados y encolados. Los hay de polvillo de corteza pegada con cola o mezclas con cola y con plástico.
Lo cierto es que hoy el mercado no tradicional puede optar entre corchos naturales, tapones sintéticos y tapas de aluminio a rosca, con las ventajas y desventajas de cada sistema.

Made in San Juan
Hace una semana Tiempo de San Juan publicó la decisión de la firma Nomacorc de instalarse en la provincia para fabricar tapones sintéticos. La secretaria de Industria, Comercio y Servicios, Sandra Barceló, contó que “fue una tarea ardua porque llevamos más de un año haciendo gestiones y ya tenemos todo aprobado por Nación, es un hecho que se instalan. Lo importante es que se trata de una inversión genuina, que no está atada a los beneficios de la promoción industrial, y que se hará en etapas”, dijo Barceló.
Agregó que la firma comenzará alquilando un predio pero que ya compraron un terreno en el Parque Industrial de Pocito, donde construirán su propia planta que tendrá tecnología de punta. En una primera etapa tomarán 50 empleados y tienen proyectada una producción de 40 millones de tapones. Casaubón confirmó que quieren estar produciendo antes de fin de año. En el 2013 la capacidad de producción llegará a los 80 millones, pero el objetivo es alcanzar en el menor plazo posible unos 200 millones de tapones por año.
Nomacorc opera en los Estados Unidos y Europa y emplea a más de 400 personas.
En su página web señalan que el control de calidad comienza con los proveedores. Todas las materias primas usadas en sus productos deben cumplir la normativa internacional sobre objetos en contacto con alimentos, así como unas estrictas especificaciones que garantizan su máximo rendimiento. Además, antes de su paso a la cadena de producción, las materias primas se someten a un gran número de pruebas (entre otras, análisis CG/EM y sensoriales) para comprobar que no presentan ningún tipo de anomalía ni han sufrido contaminación alguna.