En Boca hay clima caldeado. Después del empate con Godoy Cruz, Sebastián Battaglia no habló en conferencia de prensa y todo apunta a que no seguirá a cargo del equipo. Según publicó Olé, desde el Consejo quieren que el DT dé un paso al costado.
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SUSCRIBITEEn Boca hay clima caldeado. Después del empate con Godoy Cruz, Sebastián Battaglia no habló en conferencia de prensa y todo apunta a que no seguirá a cargo del equipo. Según publicó Olé, desde el Consejo quieren que el DT dé un paso al costado.
Es la segunda vez que Battaglia no habla después de un partido. La anterior, también fue en un momento difícil, un 1-1 con Arsenal en Sarandí, que había comprometido las chances del equipo de clasificar a la Copa por la tabla general. Luego, llegó la final con Talleres, la conquista de la Copa Argentina y la renovación demorada. Hoy no existe ningún salvavidas así en el horizonte cercano. Al contrario: tras visitar el sábado a Central Córdoba en Santiago, debe ir a Brasil a jugarse un partido decisivo ante Corinthians por la Copa. Por eso, el escenario es de salida.
Battaglia se fue en silencio, sin tomar ninguna decisión, pero el Consejo espera que el entrenador tenga un gesto y dé un paso al costado. Y si no, hasta tomaría una decisión drástica, como en su momento hizo con Miguel Russo: no lo quiere y cree que es momento de cambiar el rumbo. Más allá de que Jorge Bermúdez, en la previa al choque con el Tomba, dijo que iban a tenerle paciencia, creen que el ciclo está agotado, fundamentalmente, por la falta de respuestas anímica y futbolísticas, que ayer fueron más evidentes que nunca. Sin embargo, en principio, el entrenador no tiene pensado irse por su cuenta.
El DT, encima, no la tiene fácil: porque más allá de que el Consejo le soltó la mano, también perdió crédito en el plantel. La banca de varios de los referentes era uno de los principales activos que tenía el entrenador, sin embargo, es una relación que se fue debilitando y fracturando. Los jugadores ven que el equipo no evoluciona, que el entrenador no le encuentra la vuelta, que los cambios no hacen efectos, que las variantes se suceden y se suceden sin provocar ningún click. Ayer mismo, contra Godoy Cruz, se vio un Boca descontrolado y desordenado. Ya no sólo sin identidad, sino directamente sin rumbo.
El Consejo estuvo reunido para definir los pasos a seguir. La postura era no echar al DT, un historico y ganador como jugador, pero... Con Russo se dio un escenario parecido: el entrenador se resistía a irse y, tras la derrota con Estudiantes, al otro día Riquelme lo llamó a Miguel por teléfono y le avisó que estaba afuera. La actuación con Godoy Cruz, por la falta de respuestas, también refiere un poco a aquella salida. La diferencia, ahora, es el costo político que tiene para Riquelme y Cía. tomar la decisión de sacar a otro entrenador.
