Su nombre volvió a hacer historia en los libros grandes. Después de la vacante que dejó Pancho Martínez, asumió con corazón y puro ADN al frente del equipo y las cosas se fueron dando solas para que el desenlace del cuento tenga final feliz. Después de un importante colchón de 70 puntos y de haber sido un durísimo rival de principio a fin, Rodolfo Rodríguez analizó desde 'la casa' ese merecido campeonato y ascenso que lo hizo quebrar en llanto y rememorar esas páginas doradas del '91, cuando San Martín le ganó 2-1 a Gimnasia y dejó atrás el viejo Torneo del Interior para nunca más volver. Pasaron 33 años, el rol es otro y lejos de ser el goleador como en aquella época noventosa, fue mentor, estratega y el cerebro de este verdinegro glorioso que se tomó el tren a Primera.
Pasaron algunos días del pitazo final del Nicolás Ramírez en el Estadio Julio César Villagra. La piel aún se le encrespa y la sonrisa no miente cuando hay que recordar esa fresca hazaña ante el Lobo Mendocino.
"Yo nunca dije antes del partido que con Gimnasia no hemos perdido nunca. Por supuesto que estaban otros protagonistas, era otro torneo, pero las veces que lo hemos enfrentado, tanto como jugador o integrante de un cuerpo técnico nunca perdimos. En mi interior decía 'estos nunca nos ganaron', tenía esa fe, esa confianza de que iba a salir todo bien", contó Roly, el mano derecha de Raúl Antuña e integrante del cuerpo técnico.
Lejos de mostrarse fuerte, recordó que se quebró en llanto en el Alberdi, fue inevitable no sentir la adrenalina y el desahogo de haber conseguido el ascenso: "Lloré, sí, y fue cuando abracé a los jugadores en la mitad de la cancha, fueron unos segundos... después me calmé y dejé que ellos festejaran, ellos fueron los verdaderos protagonistas".
Rodolfo es muy querido en el Pueblo Viejo, no solo por ser una gloria que le dio mucho al equipo sino por ser un tipo sencillo, de perfil bajo y que quiere mucho la camiseta. Que Pancho Martínez colgara el cargo y que después ese ADN sanjuanino tomara el timón del barco no es casualidad. Algo estaba escrito para que el ascenso se firme con este plantel y fue justo con los nuestros, los hombres de la casa: Raúl "Purruco" Antuña, Alejandro "Chapa" Schiapparelli, Rodolfo "Roly" Rodríguez y Fabían "Tato" González.
Roly es el mentor, estratega y cerebro, su laburo fue invisible y casi silencioso: "Todos hemos puesto nuestro granito de arena. Por supuesto que Raúl a la cabeza, pero cuando llegamos fuimos un grupo de siete integrantes y ahí armamos todo lo que era el trabajo del año. Yo creo que todos aportamos lo nuestro desde el lugar que nos tocaba y después apoyados sobre todo también, con los utileros, los cancheros, que teníamos que ir coordinando día a día, la semana, para poder trabajar. Teníamos un respaldo y trabajábamos en conjunto, en equipo para poder lograr esto".
"Mi trabajo era armar el tema de los entrenamientos. Me sentaba con el profe para ver que es lo qué iba a hacer él, en qué tiempo... Y bueno, yo separaba los grupos dependiendo de los trabajos que íbamos a hacer. Entonces ahí armamos, dónde trabajaba uno, dónde trabajaba el otro y lo marcábamos. Habían días que un grupo trabajaba con Ale (Schiaparelli), después Raúl y así íbamos rotando", afirmó Rodríguez, sobre el trabajo que gestaron para regresar a Primera.
¿Hay ADN verdinegro para la conducción en Primera?: "En uno de mis estados puse, el trabajo en equipo fue fundamental. Estoy muy tranquilo, va a depender mucho de los dirigentes, y también el objetivo que tengan ellos a futuro. Así que bueno, están en conversación y eso se definirá en su momento. Obviamente que es lo que siempre hemos querido y luchado. Esperaremos".
El reconocimiento de la gente siempre ha estado. Yo creo que también la gente ha valorado mucho que somos esencia verdinegra, de acá de la provincia, más allá de que Chapa (Schiaparelli) no es de acá, pero él ha tenido la posibilidad de jugar, y hace mucho tiempo que está trabajando con nosotros desde inferiores, entonces eso, la gente como que le ha dado mucha importancia, y lo ha hecho valer en sus mensajes, en su apoyo permanente El reconocimiento de la gente siempre ha estado. Yo creo que también la gente ha valorado mucho que somos esencia verdinegra, de acá de la provincia, más allá de que Chapa (Schiaparelli) no es de acá, pero él ha tenido la posibilidad de jugar, y hace mucho tiempo que está trabajando con nosotros desde inferiores, entonces eso, la gente como que le ha dado mucha importancia, y lo ha hecho valer en sus mensajes, en su apoyo permanente