El fútbol sanjuanino está lleno de historias que pocas veces salen a la luz. Una de ellas es la de Ezequiel Pereyra (28), el mediocampista de Sportivo Desamparados que tiene una historia particular en su carrera como futbolista. Entrenó con San Martín y enfrentó a un campeón del mundo: su historia.
Ezequiel es hijo de Marisa y el mayor de dos hermanos (Guadalupe y Franco). Desde muy chico se metió en el mundo del fútbol y fue pasando por diferentes lugares hasta que encontró su 'casa'. Sí bien estuvo a pocos escalones de debutar, se guardó la experiencia del momento y ahora, desde la otra vereda, lo cuenta con total tranquilidad y seguridad.
"Arranqué de muy chiquito la escuelita, tenía 4 o 5 años. Era un deporte que siempre me gustó e incluso mis abuelos me hacían ver fútbol. Amo lo que hago y por eso aún lo sigo haciendo", comentó Ezequiel a Tiempo de San Juan.
En la escuelita pasé por el Palomar, Arlequín, Foecyt, Cegamar y después me tocó decidir dónde quería hacer inferiores y elegí San Martín: hice interiores locales, y jugué en AFA hasta llegar a Reserva y Primera local En la escuelita pasé por el Palomar, Arlequín, Foecyt, Cegamar y después me tocó decidir dónde quería hacer inferiores y elegí San Martín: hice interiores locales, y jugué en AFA hasta llegar a Reserva y Primera local
Ya de grande y teniendo un roce de la Reserva del fútbol argentino, Pablo Lavallén, quien en ese entonces era el técnico del verdinegro, lo subía a entrenar con la mayor: "A los 21 tuve la posibilidad de ir a algunos entrenamientos con Primera cuando estaba Lavallén (en el año 2015), pero después no tuve la suerte de hacer pretemporada con Primera. Sin embargo, hoy puedo decir que me sirvieron esos meses que me subían, aprendí mucho, gané experiencia", aseguró el mediocampista de Desamparados.
El jugador se hizo de un currículum cuando vistió la camiseta de Unión de Villa Krause, jugó en una Liga Pampeana Norte de Buenos Aires, Belgrano de Santa Rosa y Alianza, el último club antes de sumarse como refuerzo al club Puyutano para jugar el Regional Amateur.
"Me llamó Federico Acevedo (el DT de Sportivo) preguntándome si me quería sumar y me gustó, Desamparados es un grande y sabía que iba a jugar, la idea siempre fue seguir compitiendo", dijo el ex San Martín que ahora viste los colores del barrio Patricias Sanjuaninas.
¿Un sueño? "Poder ascender con Desamparados y el día de mañana poder ser profesional, si bien ya tengo 28 años, me queda un par de añitos para seguir disfrutando del fútbol. Voy a dar el cien y si se da la oportunidad de avanzar a otra categoría con Sportivo o si me toca estar en otro lado, voy a estar muy contento porque es algo que soñé desde chiquito".
A lo largo de mi carrera como jugador, estando en la Reserva de San Martín, en la que también compartí equipo con Matías Giménez y Francisco Álvarez, enfrentamos a River y ahí estaba Exequiel Palacios, que hoy es campeón del mundo
Ezequiel Pereyra, en su rol de laburante: peluquero, vendedor de ropa y mozo
"Trabajo actualmente en la peluquería Rústico en las mañanas y por las tardes me voy a entrenar. Antes me la rebuscaba vendiendo ropa, fui mozo y también tuve paso por la fibra óptica de Claro. Siempre me fui moviendo para hacer plata más allá de lo que me de el fútbol.
Por mi amigo Miguel Velázquez hice un curso y ahora corto el pelo también. Estoy muy contento de la decisión que tomé, me gusta el rubro y me ayuda a llevar el día a día".