Orense echó a Raúl Antuña tras quedar afuera de la Sudamericana y la CD tentó a un técnico de Selección para reemplazarlo
El entrenador sanjuanino no pudo conquistar el objetivo de la Copa Sudamericana y la Comisión decidió destituirlo de su cargo junto a su cuerpo técnico. El comunicado del club y el posible sucesor.
El ciclo de Raúl Antuña al frente de Orense Sporting Club llegó a su fin antes de lo esperado. La dirigencia del conjunto machaleño decidió ponerle punto final a su etapa tras la eliminación temprana en la Copa Sudamericana y un arranque flojo en la liga local.
El golpe que terminó de inclinar la balanza fue la derrota por 1-0 frente a Club Social y Deportivo Macará en el Estadio 9 de Mayo, resultado que dejó al equipo sin la posibilidad de avanzar a la fase de grupos de la Copa Sudamericana. Con esa caída, el conjunto de Machala también se quedó sin competencia internacional para lo que resta de 2026.
En el frente doméstico, el panorama tampoco era alentador. Apenas se habían disputado dos fechas de la LigaPro de Ecuador y Orense todavía no había podido ganar: acumulaba un empate y una derrota. Aunque el torneo recién empezaba, la dirigencia optó por cortar el proceso y buscar un nuevo rumbo.
En ese contexto, ya comenzaron a sonar nombres para reemplazar al entrenador sanjuanino y capitán del ascenso con San Martín en el 2024. El que aparece con más fuerza es el del ecuatoriano Miguel Bravo. El DT de 39 años es recordado por su paso al frente de la selección Sub-20 de Ecuador y por su etapa en Independiente Juniors.
Actualmente, Bravo se encuentra trabajando en el fútbol mexicano como entrenador de Cancún FC, equipo que compite en la Liga de Expansión MX. Por eso, su llegada a Orense no parece sencilla en lo inmediato.
Si bien es el principal candidato que aparece en el radar del club de El Oro, por ahora las gestiones están en una fase inicial. Desde la dirigencia ya hubo algunos contactos preliminares, pero el entrenador mantiene contrato vigente en México y todavía no hay negociaciones avanzadas.
Mientras tanto, en Machala saben que el tiempo apremia: el torneo ya está en marcha y Orense necesita reacomodar rápido el rumbo para no seguir perdiendo terreno.