"Cuando hice el gol sólo corrí. Atrás mío venían todos y mi hermano me venía gritando 'te amo'. Todavía se me pone la piel de gallina". Luciano Riveros (19) pasó de ser un canterano a ídolo para siempre del Club Sportivo Rivadavia. Es que la historia estaba escrita para que el juvenil anote en la agonía del partido y deje afuera a Desamparados. A dos días de la euforia y del llanto en el vestuario, el nueve más nombrado habló con Tiempo de San Juan.
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Foto: Prensa Club Sportivo Rivadavia
Luchi es un hincha más. Vive a dos cuadras de la cancha y con Rivadavia siente ese no se qué... El fin de semana fue muy especial para él: "La gente nos estuvo acompañando desde que salimos de la cancha. Algunos se quedaron a ver el partido en el club y cuando llegamos fue una locura. Es hermoso todo esto", aseguró el delantero oriundo del barrio Sierras de Marquesado a Tiempo de San Juan.
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Foto: Prensa Club Sportivo Rivadavia.
Luchi es el más chico del plantel y uno de los tesoros del club rojiblanco. Convirtió los goles en el triunfo de Rivadavia y ese recuerdo le quedará para siempre, como el día que enmudeció a todo el barrio puyuta.
Fue muy lindo jugar con un rival tan duro, y más, el ganar en la ultima jugada, es algo no se puede explicar Fue muy lindo jugar con un rival tan duro, y más, el ganar en la ultima jugada, es algo no se puede explicar
El delantero tiene fresco el momento del gol y relató como llegó la pelota a sus pies para definirlo en el final: "Fue una salida del arco, le pega Enzo Guinés, después cabecea mi hermano (Juani Riveros) y me quedó la oportunidad. El arquero salió y se la mandé por abajo. Todo fue alegría".
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Foto: Prensa Club Sportivo Rivadavia
El partido se moría en empate y ese resultado le servía a Desamparados, que, con eso ya clasificaba a la próxima instancia del Regional. Sin embargo, todo no iba a terminar ahí. Apareció un tal Luchi Riveros que le cambió el final al cuento: "Cuando el árbitro adicionó 5 minutos más, el DT (Víctor Hugo Cabellos) mandó a tres puntas y nos dijo, 'ya está, o lo perdemos, o lo ganamos en el final'", contó.
En el gol, todo el Barrio Puyuta se paralizó y el plantel de Rivadavia comenzó a correr detrás del pibe de 19 años, el canterano que nunca faltó a entrenar y lucha día a día por codearse entre los 'viejos' de experiencia. Rivadavia clasificaba y Desamparados se quedaba afuera. Épico, de película.
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Foto: Prensa Club Sportivo Rivadavia.
En el vestuario todo fue alegría y Víctor (el DT) estaba llorando, lo abracé y me daba las gracias, yo le decía que todo esto era de él En el vestuario todo fue alegría y Víctor (el DT) estaba llorando, lo abracé y me daba las gracias, yo le decía que todo esto era de él
Luchi comparte equipo junto a su hermano Juani Riveros. Una dupla especial dentro de la cancha y de mucho vínculo: "Jugar con él es único, es lo lindo que te da el fútbol. Cuando hice el gol lo miré y estaba llorando, me decía 'te amo'. Todavía se me pone la piel de gallina", afirmó el futbolista, papá de keidy y novio de Vanina.
Con los equipos sanjuaninos ya clasificados a la próxima instancia, resta esperar por el sorteo de la próxima instancia. El delantero de La Bebida se tiene confianza y piensa en grande con los colores de su club: "Nos tocó una zona muy difícil, nadie nos tenía entre los clasificados y estamos acá. Estamos preparados para todo lo que venga", cerró el nueve más importante en la actualidad del Sportivo Rivadavia.