Hernán Zuliani, el pibe rawsino que en diciembre viajó en colectivo de larga distancia para firmar contrato con Defensa y Justicia, atraviesa un momento soñado, maravilloso en lo futbolístico. En apenas cinco meses de trabajo con el equipo profesional ya debutó en la Copa Sudamericana y ahora podría enfrentar al Boca de Sebastián Battaglia por los cuartos de final de la Copa de la Liga Profesional. Esto dependerá de Sebastián Beccacece, el DT que aprobó su arribo al Halcón de Varela.
Este domingo Defensa y Justicia superó en su casa a Patronato por la mínima y logró meterse entre los mejores ocho de la copa. Zuliani, quien formó parte de la lista de convocados, no fue titular y tampoco estuvo en el banco de suplentes. Sin embargo, es uno de los juveniles que más gusta en el cuerpo técnico.
De hecho, la semana pasada el juvenil fue titular en la Copa Sudamericana, su primer partido oficial con la casaca de Defensa. Si bien el equipo quedó eliminado tras un 3-2, Zuliani tuvo una correcta actuación; hasta asistió a un compañero en uno de los goles.
Ahora el sanjuanino, surgido de las inferiores de Sportivo Desamparados, tendrá la chance de enfrentar al Xeneize. Todavía no está definido cuándo se jugará el partido, pero desde Varela avisaron que quieren jugarlo el miércoles o jueves (si la fecha es el martes, se bajarán del partido).
Un poco de la historia de Zuliani
De familia futbolera –desde su bisabuelo hasta su tía jugaron a la pelota-, con apenas 4 años empezó a dar sus primeros pasos en el fútbol. Como vivía en el Barrio Patricias Sanjuaninas, su familia lo inscribió en Sportivo Desamparados, su “segunda casa” hasta que cumplió 19 años.
En Puyuta jugó toda su vida. Ya de grande empezó a entrenar con el plantel profesional de la mano de “Copito” Andrada, pero debutó en el Federal A con Cristian Bove como DT. En el segundo semestre de 2021 Marcelo Fuentes le dio continuidad e hizo de las suyas.
En diciembre le tocó viajar 1.200 kilómetros en colectivo para hacer la prueba en Defensa. Se hospedó en la pensión junto a otros chicos de la Reserva y entrenó casi una semana completa con el plantel profesional. Esas prácticas fueron trascendentales para su futuro. Dentro del campo tenía a futbolistas de renombre y experiencia, pero fuera del mismo tenía la mirada atenta del entrenador Sebastián Beccacece. El rosarino fue clave en su arribo.