Tras la deserción de Colombia como coorganizador junto a Argentina de la copa América, crecen las chances de que nuestro país sea la única sede.
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SUSCRIBITETras la deserción de Colombia como coorganizador junto a Argentina de la copa América, crecen las chances de que nuestro país sea la única sede.
Chile y Estados Unidos fueron algunos de los países que quisieron reemplazar al cafetero, pero la Conmebol no les daría la oportunidad.
Fuentes cercanas al gobierno nacional aseguraron que había preocupación por las imágenes que podían dejar las subsedes chilenas, con público en los estadios (como ofrecio Piñera) contra los estadios vacíos argentinos, a pocos días de las elecciones.
El 26 de mayo el presidente Alberto Fernández de reunió con el titular de la Conmebol, el paraguayo Alejandro Domínguez.
El encuentro se dio en medio de nuevas restricciones que obligaron a suspender semifinales de copa de la liga local, jugándose sólo en estadios argentinos partidos que corresponden a la organización continental, como los de la Copa Sudamericana o la Copa Libertadores.
En la reunión Alberto Fernández le presentó a Domínguez los "estrictos protocolos" para el desarrollo del torneo, que incluirían la obligación de que todos los planteles lleguen con sus jugadores, cuerpos técnicos y demás acompañantes (los estrictamente necesarios, sin familiares, agentes o amigos) con test realizados y vacunas colocadas.
La misma Carla Vizzotti, ministra de Salud de la Nación, consultada sobre el tema, había asegurado que "recibir a 1200 personas con un protocolo estricto no es una situación epidemiológica de gran relevancia".
Ante este panorama de extremos cuidados, Conmebol habría sorprendido con un pedido: la organización desea que en la final haya público; no un estadio lleno, pero sí espectadores que, se analizaría, podrían ser personas que ya estén vacunadas.
Desde el gobierno no emitieron opinión sobre el tema, pero extraoficialmente trascendió la preocupación por la reacción de sectores de la economía que tienen sus trabajos suspendidos y no verían con buenos ojos que, en nombre del multimillonario negocio futbolero, se autorice una medida por la que muchos argentinos reclaman (público en sus comercios) sin ser satisfechos.
