Un paciente de Bermejo con una bronquitis tuvo que viajar 75 kilómetros hasta Caucete para ser atendido. Aunque recibió el diagnóstico, no pudo retirar la medicación en el momento y debía regresar al día siguiente, lo que implicaba otros 150 kilómetros. En total, el recorrido fue de 300 km para tratar un cuadro leve. Como no pudo volver, la enfermedad se agravó y terminó internado varios días en uno de los hospitales centrales de San Juan. Este es un caso que ilustra las complicaciones que implicaban para la Provincia (y para los pacientes en general) los horarios de atención reducida en los centros de salud de menor complejidad. Por este motivo, se decidió llevar la guardia de 24 horas a 15 hospitales de todo el territorio. Una decisión que conllevó aumentar las horas de trabajo del personal ya existente, la contratación de otros 80 agentes de salud y una mejora en la infraestructura, todo con el objetivo de descentralizar la atención en el Hospital Rawson y el Hospital Marcial Quirga.
El 80% de las consultas que llegan al Rawson y al Marcial Quiroga son "leves", es decir, podrían haber sido resueltas en establecimientos de salud de menor complejidad. Pero hasta el momento, el diagnóstico y posterior tratamiento de estas situaciones era prácticamente imposible por las limitaciones horarias. Por eso, desde el Ministerio de Salud reorganizó el sistema en los hospitales departamentales, garantizando por primera vez la presencia simultánea de farmacia, laboratorio y radiología las 24 horas junto a las guardias médicas. Esto implicó la incorporación de alrededor de 80 trabajadores (entre bioquímicos, radiólogos, técnicos y farmacéuticos), la ampliación de horarios con turnos extra y la extensión de la admisión hasta las 21 horas para facilitar el acceso a consultas. Además, se sumaron profesionales para la atención vespertina en consultorios externos.
Este nuevo esquema se llevó al 15 establecimientos en total. Se trata del Hospital 25 de Mayo (25 de Mayo); Hospital Dr. Alejandro Albarracín (Valle Fértil); Hospital Dr. Alfredo Rizo Esparza (Angaco); Hospital Dr. César Aguilar (Caucete); Hospital Dr. José Giordano (Albardón); Hospital Dr. Tomás Perón (Iglesia); Hospital San Roque (Jáchal); Hospital Barreal (Calingasta); Hospital Dr. Aldo Cantoni (Calingasta); Hospital Dra. Julieta Lanteri (Rivadavia); CAPS Dr. René Favaloro (Rawson); Hospital Dr. Federico Cantoni (Pocito); Hospital Dr. Ventura Lloveras (Sarmiento); Microhospital de Los Berros (Sarmiento); Hospital Stella Molina (San Martín).
¿Por qué es importante que en una guardia haya atención médica, laboratorio y radiología? Porque en la práctica define si un paciente resuelve su problema o no. Sin laboratorio ni radiología, el médico muchas veces trabaja a ciegas o con diagnósticos incompletos; y sin farmacia, aunque tenga claro qué tiene el paciente, el tratamiento queda en pausa. En los departamentos, eso se traduce en viajes, demoras y cuadros que se agravan. Tener todo disponible en el mismo lugar y en el mismo momento permite cerrar la atención: diagnosticar, confirmar y medicar.
La clave en estos cambios es que permitirá que los hospitales centrales se descongestionen y funcionen para lo que verdaderamente están: la atención de cuadros complejos. Para este 2026, el objetivo del Gobierno de San Juan es bajar las consultas entre un 40 y un 50%. Es que, aunque la oferta aumentó considerablemente, ya que los turnos pasaron de 18.000 a 52.000 mensuales, la demanda en la salud pública creció aún más: un 63% en los últimos dos años. La crisis económica explica en parte esta situación de "cuello de botella", dada la grave situación que atraviesan las obras sociales y la imposibilidad de los pacientes de pagar los plus que los médicos solicitan.