Con los pelos al viento, en una moto Honda 70cc, de lentes y mameluco, Juan Bautista De Benedictis alteró a los 4.000 fanáticos que llegaron al autódromo El Villcum. A penas terminó la serie, en la previa de la carrera final del Turismo carretera, el piloto de Ford tuvo un gesto enorme con los fanáticos que coparon las 4 tribunas del recinto.
¿Qué hizo? Agarró su pequeña moto y recorrió cada rincón del circuito albardonero. Se acercó al público -claro, a más de dos metros- y saludó a todos. También se sacó selfies con el personal médico de la ambulancia y hasta filmó con su propio celular el espectáculo que brindaron los aficionados al deporte motor.
Otro que mostró su agradecimiento al publico fue Facundo Ardusso, de Renault, quien terminada su serie dio un giro más al Villicum para salir saludar a quienes estaban en las gradas.
