Mientras el resto de los equipos aguardaba el inicio de la etapa en sus respectivas combis, hubo un equipo profesional e internacional que dejó de lado la comodidad de su vehículo para instalarse en la casa de una familia chimbera.
El Quick Step, uno de los 6 equipos World Tour (máxima categoría) de la Vuelta a San Jua, sorprendió a los Bazan en la previa de la competencia. La escuadra del argentino Maxi Richeze y del francés Julian Alaphilippe se ubicó en la vereda, donde se acondicionaron y prepararon la charla final de cara a la carrera.