En la jornada convulsionada por las explosiones que sufrió el micro que trasladaba al plantel del Borussia Dortmund en Alemania, el Barcelona y la Juventus abrieron los cuartos de final de la Champions League en Turín.
Desde los primeros movimientos, el conjunto italiano mostró una actitud agresiva y puso en jaque al arco defendido por Ter Stegen. Una pelota parada ejecutada por Khedira encontró la cabeza de Gonzalo Higuaín y el Pipita falló con un intento que terminó en las manos del guardameta. La amenaza puso contra las cuerdas al Blaugrana.
El aviso se concretó con un golazo interpretado por Cuadrado y Dybala. La acción del colombiano y la definición del cordobés conformaron un golazo para que la Vecchia Signora festeje ante su gente y se ilusione con lo que podría ser una venganza de la final protagonizada en 2015, cuando los catalanes se impusieron por 2 a 0.
No conforme con la mínima ventaja, el combinado de Allegri continuó explotando las zonas más vulnerables de los españoles. Por las bandas estaba la fórmula italiana, y una aparición de Mandzukic le permitió a La Joya volver a celebrar con un disparo rasante que dejó sin chances al alemán. Como contra el PSG, el Culé regalaba el primer pelito del cruce.
Fuente: Infobae