"Quiero pelear con la `Tutì` Bopp". Mientras descansaba y se sacaba las vendas de sus manos, Yúdica ya elegía próxima rival. Pero también festejaba su victoria ante al venezolana Álvarez, rodeada de sus seres queridos y de unos cuantos fans que tuvieron el privilegio de infiltrarse en su vestuario.
La chimbera secaba fotos con todos, hasta los pibes de la seguridad del estadio que en patota se acercaron hasta su camarín. No faltó la selfie con sus familiares ni con sus amigos, mucho menos con el cuerpo técnico que la preparó durante estos últimos meses.
Después de besar la imagen de la Difunta Correa y de la Virgen, Yúdica fue atendida por su kinesiólogo, quien le masajeó su brazo izquierdo y colocó hielo. Más tarde corrió a los brazos de su mamá y abuela, fundiéndose en un abrazo único.