"Querido papá". Con esas dos palabras inició el pequeño Jordan su mensaje para su padre, Joost van der Westhuizen, quien falleció la semana pasada a sus 45 años, y dejó un vacío en el mundo del deporte sudafricano y del rugby mundial.
En la carta, escrita a mano, el joven le agradece a su padre por haber sido "El mejor que él podía ser", tanto en su rol dentro de la familia como en su carrera deportiva.
La carta de Jordan a su padre:
Jordan, quien practica el mismo deporte que su padre confiesa que quiere convertirse en el "mejor deportista" del planeta pero reconoce que deberá trabajar duro para eso, como le enseñó Van der Westhuizen.
Luego del conmovedor "Siempre te amaré", el joven le realizó un particular pedido al ex campeón con los Springboks en 1995, para cuando éste llegue al cielo: "Por favor decile a Dios que el Liverpool debe ganar".
Van der Westhuizen fue parte del seleccionado sudafricano que ganó el Mundial de 1995 (AFP)
Esa inocente enmienda parece haber hecho efecto, ya que el club inglés que acumulaba 5 encuentro sin ganar se impuso ante el Tottenham por 2 a 0 el último sábado.
Van der Westhuizen, uno de los mejores jugadores de la historia del rugby sudafricano, falleció el 6 de febrero luego de haber luchado poco más de 5 años contra una esclerosis lateral amiotrófica, enfermedad que aún no tiene cura.