El argentino Esteban Solari convirtió, este fin de semana, un penal para Aucas sobre Barcelona, pero fue anulado por el árbitro Samuel Haro, lo que desató la polémica en el arranque de la segunda etapa del campeonato ecuatoriano de fútbol.
El árbitro se aferró a la nueva reglamentación que la FIFA y la IFAB dieron a conocer a principios de junio, donde se prohíbe el gesto de detenerse en la carrera para ejecutar un penal y si el árbitro lo considera, el futbolista que lo haga podría ver una tarjeta amarilla.
El revuelo se generó porque no se ve a Solari exagerar un amague y solo queda a criterio del juez ese engaño del delantero. Los que defienden la postura del árbitro dicen que Solari amagó con detenerse antes del cobro y los que están a favor del argentino creen que no hizo ningún amague con detenerse para sacar ventaja y que el gol debió ser validado.
Más allá de la polémica, el presidente de la Comisión de Arbitraje, José Miguel Mosquera, defendió a Samuel Haro: "La aplicación reglamentaria es correcta porque la norma señala eso, lo que se podría discutir es la calificación de la jugada en sí, es decir, lo que se llama el tipo en sí, la descripción de la conducta; si en realidad hubo una finta o no, porque la consecuencia de aquello es lo que está bien señalado que es el reinicio de un tiro libre indirecto y una tarjeta amarilla", expresó.