"Madre mía, qué calor.".
Pasados los diez minutos de la conferencia de prensa, Zinedine Zidane, vestido
con un buzo liviano, se pasó la mano por la frente calva, sudada por el calor
de los focos y un aire acondicionado que no daba abasto en la carpa de prensa
cubierta por casi 300 personas entre periodistas y camarógrafos. No escatimaba
sonrisas en sus respuestas, pero sufría por el ambiente.
El director técnico de Real Madrid
hasta llegó a admitir que pasaba "más estrés" delante de las luces y
atendiendo la requisitoria periodística que en su función específica de
director técnico. Y eso que mañana le espera la final de la Liga de Campeones
frente al Atlético de Madrid en el imponente San Siro. Hace cinco meses, Zidane
dirigía al Castilla (filial del Real Madrid) casi en medio de la indiferencia
pública. El fútbol lo puso rápidamente ante un gran desafío: "Me gusta la
presión de ser entrenador, no es la misma de cuando jugaba. Como técnico es
diferente. En la final de Lisboa, cuando fui ayudante de Ancelotti, me dijo:
'Ojalá algún día vivas esto como primer entrenador'. Y acá estoy, contento con
el trabajo de los jugadores. Preparados y listos para la final".
El entrenador reiteró que "no hay
favoritos. La final está en un 50 y 50 por ciento". En febrero, Zidane
perdió el invicto por la Liga de España justamente frente al Atlético de
Madrid. "Estamos mejor que hace tres meses. El trabajo que hicimos ha sido
enorme y yo creo muchísimo en el trabajo".
Zidane elogió de manera indirecta al
Atlético de Madrid cuando lo consultaron sobre si el equipo de Simeone le tenía
tomada la medida al suyo: "No sólo al Madrid, también a varios más, por
algo está en la final. El Atlético juega como un equipo, está por encima de las
individualidades".
Vaticinó que será una "final
difícil, complicada, pero no fea", y aseguró que Cristiano Ronaldo, que
arrastraba molestias físicas, "se encuentra bien, al 100 por ciento".
Zidane recordó los valores históricos del Real Madrid: "Esfuerzo, unidad y
compañerismo". Dijo que el fracaso no pasa por una derrota, sino "por
no sacar la actitud que el equipo viene teniendo". Y agregó: "Mañana
hay que correr, correr y correr". Salió de la carpa y se fue a la práctica
del plantel en el estadio. Allí se lo vio más relajado y suelto devolviendo
paredes con su calidad intacta en el ejercicio de definición de sus
jugadores"