El Camp Nou fue un infierno este domingo, con un Barcelona que no mostró capacidad de reacción ante la dversidad, un equipo que parece haber perdido el alma con la eliminación en Champions League y que ahora ve cómo se le complicó definitivamente una Liga Española que parecía sentenciada unas fechas atrás. Ni el gol 500 de Lionel Messi sirvió de consuelo, porque apenas fue el descuento en la derrota 1-2 ante Valencia.
Apenas cuatro días después de haber sido eliminado en la Liga de Campeones de Europa por Atlético Madrid, Barcelona volvió a perder y vio cómo el elenco de Diego Simeone, con su victoria 3-0 sobre Granada a primera hora, le dio alcance en la cima de la tabla de posiciones. Y para colmo, el Real Madrid de Cristiano Ronaldo está apenas un punto debajo, con 5 fechas por jugar en un campeonato que se puso al rojo vivo y tiene pronóstico reservado.
Como un Pedro al Messías, tres veces le negó el arquero de Valencia Diego Alves el grito 500 a Leo, además de tener otras intervenciones providenciales frente a toda la MSN culé, el Tridente más goleador que no encuentra el camino ni con La Pulga ni con Luis Suárez ni con Neymar.
Y para colmo, Claudio Bravo parece haber perdido toda la seguridad mostrada en la temporada. Entre el arquero chileno y el croata Ivan Rakitic se metieron el primer gol a los 26 minutos. Y al cierre del primer tiempo Santi Mina burló a una defensa impávida para buscar la asistencia de Daniel Parejo y marcar el segundo.
No reaccionó Barcelona, y apenas llegó al descuento por una epifanía messiánica. Leo armó la jugada y fue a buscar la pelota al área, como tantas veces hizo, para marcar el gol 500 de su carrera. Uno de los más amargos, que ni siquiera le dio para festejar.
Barcelona, que ya sabe que no podrá defender su corona europea y mundial, ahora teme perder también el título doméstico.
Fuente: Infonews