El cronómetro no se jubila

Horacio y Delfor son los cronometristas más veteranos que tiene la Vuelta, uno estuvo en las 34 y otro en 30 de ellas. Una pasión que no conoce de edades.
domingo, 10 de enero de 2016 · 13:55

Ambos llegaron a la Vuelta a San Juan en los años ´80, Horacio Abadia en la primera (1982) y Delfor Castro en la cuarta (1986). Con cronometro en mano, desde hace años son los encargados de controlar el tiempo de todas las etapas de la Vuelta. Son un verdadero clásico de la popular competencia y aunque superan los 60 años de edad, dicen que el ser cronometrista no tiene fecha de vencimiento.

Durante la contrarreloj del día jueves, Abadia está sentado en la mesa de control fiscalizando los tiempos de cada uno de los ciclistas. Dice que esa es su labor desde hace 34 años, aunque confiesa que en las primeras etapas hasta se encargaba de barrer las rutas previo al paso del pelotón. Su colega Delfor anda de aquí para allá, también con el cronómetro en su mano. Si bien hizo el curso de comisario deportivo en el ´78, se sumó más tarde al Pedal Club Olimpia y a la organización de la Vuelta. "Yo no hice nunca ciclismo pero me gustaba acompañar a los pedaleros. Hice el curso de comisario en los ´70 y desde entonces estoy. Es muy lindo formar parte de esto. Y cuando algo te gusta, haces las cosas lo mejor posible para seguir perfeccionándote”, añade Castro, quien además tiene experiencia en la Vuelta a Mendoza, San Luis y Alto Valle de Río Negro.

Por su parte Abadia, quien es jubilado y su única actividad actual es el ciclismo, cuenta que en su adolescencia andaba en bicicleta y aunque es un apasionado de todos los deportes, el fanatismo que siente por el ciclismo no se compara con nada: "El amor por el ciclismo no se puede explicar. Sobre todo cuando vivís de cerca la experiencia de la Vuelta, una carrera que me hubiese gustado correr de joven. Cada Vuelta es una experiencia nueva, diferente, siempre es más linda”.

La Vuelta no es para cualquiera y ellos lo saben. Dicen que el ser cronometrista implica muchas horas fuera de casa, horas de concentración y puro trabajo. Delfor comenta que en los días de la competencia sale de su hogar a las 9 de la mañana y regresa a almorzar algo "rápidito” porque ya a las 16 horas debe estar nuevamente en la ruta: "En mi casa saben que el ciclismo me gusta, ya están acostumbrados”, cuenta Castro, quien es perito mercantil y además es Revisor de Cuentas del Pedal.

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