Tras el entrenamiento, el jugador se asomó al ingreso principal del complejo Pedro Pompilio, que da a la calle Wenceslao Villafañe y con un enrejado de por medio, firmó, posó y dialogó con los fanáticos xeneizes.
El hábito de Tevez marca todo un profundo cambio de rumbo con lo que venía siendo de mucho tiempo a esta parte el contacto del plantel de Boca con sus seguidores.
El pasado jueves, aunque Tevez no estaba (había trabajado en el gimnasio), varios futbolistas y el entrenador Rodolfo Arruabarrena, al recorrer el tramo que va desde el Polideportivo Benito Quinquela Martín hasta La Bombonerita, el estadio cerrado, por la calle Arzobispo Espinoza, también se detuvieron a atender a los fanáticos, algo impensado hasta no hace mucho tiempo.
Después de una década en la elite europea, el ex jugador de West Ham United, Manchester United, Manchester City y la Juventus volvió al país y en su manera de actuar define toda una manera de entender la relación con la gente.
Fuente: Minuto Uno