Federico Mancuello representa mejor que nadie a la gente de Independiente.
Es hincha, se crió en las inferiores, llegó a Primera, se hizo enorme, es capitán, fue convocado a la Selección Argentina, tiene un presente encantador y un futuro que promete. Cada vez que anota un gol, algo que se ha hecho costumbre en los últimos meses, se besa el escudo de la camiseta como cualquiera de los que está en las tribunas haría, como si resultase un acto natural, algo que escapa de las especulaciones lógicas de lo que, en otro caso, podría ser una movida estratégica para ganarse a su público. Mancuello lo hace porque lo siente.
Es, incluso, el arma fundamental que tiene el Rojo como para ilusionarse con salir del flojo momento por el que atraviesa el equipo, momento que pone a Jorge Almirón contra las cuerdas. "Uno lo respalda al entrenador, pero las palabras quedan en el aire si no lo demostramos en la cancha”, dice Mancuello, siempre sincero.
–¿Te preocupó el rendimiento con Alianza de Coronel Moldes?
–Lógico, pero el análisis del partido, por no haber jugado, me lo voy a ahorrar. Por el hecho de respetar a los chicos que estuvieron, prefiero no detenerme en los detalles. Pero hemos hablado. Son golpes que te hacen ver que hay que cambiar, que hay que mirar para adentro y ser autocríticos. Y la verdad es que nuestro rendimiento no es el que debería ser. Por eso, creo, tenemos que poner un punto y empezar de cero. Necesitamos volver a la senda del triunfo. Por suerte entrené normal y estoy para volver al equipo.
–¿Sienten que el partido del domingo es una final? Si pierden, Almirón podría irse...
–Nosotros no lo sentimos así. Tenemos que jugar bien por nosotros, lo necesitamos todos. Esto es un grupo y, como tal, estamos tirando para el mismo lado. No lo tomamos de manera decisiva. Hay que cambiar la mentalidad. Aparte, si se va el actual entrenador y viene el siguiente, y nosotros no cambiamos, también será muy difícil. Acá está claro que hay que dar mucho más El domingo es una buena medida.
–¿Sería una injusticia que Almirón dejase de ser el entrenador de Independiente?
–No lo sé. Sabemos que estamos en un país en el que los resultados marcan si algo está bien o mal, algo que no creo que sea correcto, pero a mí no me corresponde hablar de injusticias. Almirón sabrá lo que hizo bien o mal y tendrá su autocrítica. Nosotros estamos contentos por el trabajo.
–¿Les viene bien esta seguidilla de partidos ante tres rivales complicados?
–Puede ser, pero tenemos que pensar en nosotros, no tanto en el rival. No hay que escaparle a este momento. Hay que dar la cara. Y si la vara está alta es porque nosotros la pusimos ahí, entonces tenemos que hacernos cargo de esto.
–¿Se complicó la pelea por el campeonato?
–Faltan 20 fechas y nos podemos recuperar. Y esa recuperación tiene que ser urgente.
Fuente: El Gráfico