En un Superclásico todo es motivo de polémica, incluso hasta el más ínfimo detalle: primero fue la disputa por el día de los partidos por Copa Libertadores y las quejas del Vasco Arruabarrena, ahora la designación de Patricio Loustau para el primer duelo en La Bombonera correspondiente al torneo local y el reproche fundado en el pasado por parte del Millonario.
Es que los hinchas de River tendrán un mal recuerdo del árbitro, quien en el Clausura 2011 impartió justicia en el triunfo de los Xeneizes por 2-0 con los goles de Juan Pablo Carrizo en contra y Martín Palermo. En aquel encuentro expulsó a Matías Almeyda, quien se fue besándose la camiseta frente a La 12, y a Clemente Rodríguez. Aquella derrota significó el principio del fin para el gigante de Núñez que después terminaría descendiendo.
El del domingo será el segundo superclásico de Loustau, quien dirigirá a River después de cinco años tras el escándalo y el fuerte reclamo que hicieron los dirigentes Millonarios por aquel entonces.
Fuente: Minuto uno